Tina Marie

Diario íntimo de una mujer joven ex prostituta

lunes, 25 de febrero de 2008

"Chavito."

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Por esos días, Incluso quizá antes de que ocurriera la situación con los viejitos, me encontraba sentada en la banca del parque. Era una de esas veces que te vas llegando y a lo lejos ves que las únicas dos chicas que había disponibles se suben en un auto con dos tipos y se van al hotel y te toca quedarte solita como haciendo guardia. Cuando estás así, volteas a todas partes, luego miras al suelo, vuelves a mirar a la calle por donde vienen los autos y haces todo ese tipo de cosas esperando que pase el tiempo o que llegue un carro, o que cuando menos llegue alguna chica para conversar y preguntarle como le fue y con quien estuvo. Ves a la gente pasar, ancianitas, personas de todas las edades y evitas mirarlos a la cara pero cuando eso ocurre y alguien te saluda con un “buenos días” o, “buenas tardes”, tratas de ser lo más discreta posible, contestándoles el saludo con una voz casi imperceptible o con un ligerísimo movimiento de cabeza, siempre acompañados de una leve sonrisa. De tal forma que sí alguien viene caminando desde el lado opuesto de la plaza, no te llama la atención, quizá hasta que pasa frente a ti.
Así ocurrió esa ocasión. A lo lejos vi que la figura de un hombre venía en el camino hasta que tendría que pasar frente a mi vista sólo que ese hombre se detuvo frente a mí. En realidad era un muchacho muy joven que empezó a preguntarme si yo era de las chicas de la plaza. Cuando respondí su pregunta con otra cuestionándole el porque me preguntaba eso, me contestó que andaba buscando alguna. Después de que la conversación se hiciera más abierta al ver yo que simplemente era un chico buscando mujer, pasamos al tema del dinero. Le mencioné la cantidad que se cobraba. Desafortunadamente para el muchacho, su capital rondaba en aproximadamente la mitad del total que se cobraría con todo y hotel. No era poco para un chico de preparatoria (Quise llamarlo “Bebé1” pero he decidido reservar el apodo para otro que recuerdo mejor y que mencionaré en el futuro) pero de todas maneras no se acercaba al mínimo.
No sabría decir el porqué pero sentí un poco de ternura por él, quizá, pensaba yo, todavía no ha probado mujer o andará muy urgido. Ese sentimiento suave se acrecentó cuando se abrió por completo conmigo y me dijo que me había mentido parcialmente, que me había visto ahí varias veces y que tenía días pensando como acercarse a mí y no sabía cómo, que lo había pensado mucho. Cuando le pregunté el motivo por el que dudó tanto en hacerlo, simplemente se sonrojó y no respondió nada. Me dio un poco de tristeza pero tuve que decirle que no podía hacer excepciones y que yo misma tenía que respetar el precio.
Mientras hablábamos, yo estaba pensando en que con un veinte porciento más de lo que traía, alcanzaría para cubrir mi cuota, sólo que no tendríamos donde hacerlo. De cualquier forma le recalqué varias veces que yo cobraba cierta cantidad y que aparte habría que pagar por el hotel. Me dije que si era listo, quizá podría buscar la manera de encontrar un lugar donde le pudiera dar el servicio, quien sabe, quizá era del barrio y podría tener un lugar, una casa en los alrededores, quizá la suya, cuando no estuvieran sus papás, etc.
Tuve que despedir al muchacho cuando se acercó un auto. Alcanzó a preguntarme si pensaba seguir yendo a la plaza. Le respondí afirmativamente y a manera de despedida me dio a entender que volvería con más dinero.
El día transcurrió como siempre, ajetreado, con mucho movimiento… rutinario. No pude pensar mucho al respecto. Hasta que en algún momento, después de un servicio en el hotel y que venía de regreso para la plaza, caminando las cuadras que separan ambos lugares, comencé a pensar en como salvar ese obstáculo, es decir, cobrar lo mío íntegramente y que el muchacho no tuviera que pagar el hotel. En realidad era mucho dinero para alguien de su edad que, o todavía no trabajaba o en caso de hacerlo, ganaría poco para darse el tipo de gustos que los mayores sí podían darse.
He pensado en como llamarlo. Me es difícil debido a que en el futuro llegué a tener clientes más jóvenes aunque para ese momento, en caso de hacerse, sería el más joven. Lo llamaré “chavito”.



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8 Comentarios:

  • A la/s febrero 25, 2008 4:23 a. m., Blogger Baplun dijo...

    Tal ves deberias aplicar la teoria de Ross, dar algo por menos a manera de promocion, para formalo como cliente asiduo, no se si esto seria lo correcto "Marketing Sexual", pero de todas maneras parece que no fue necesario, ya que el ya estaba formado como un cliente leal a ti mi renia y solo con verte, con verte de lejos como todo cachorro de leon que ve como su madre y padre obtienen el alimento para alimentarlo, ahora este Chavito como le llamas, estaba a punto de obtener el mismo su placer. No digo yo volver jajajaja y eso que te vio siempre vestida. aunque la ropa se ve bien porque la usas tu, le das mejor forma que las que le dan los diseñadores.

    Crei que le llamarias Soñador, por lo que te dijo que hace tiempo que te venia observando.

    Mi niña linda y precisa, cuidate mucho. bye.

     
  • A la/s febrero 25, 2008 3:38 p. m., Blogger FENIX dijo...

    Chavito, , chaval, escuincle, creo que vá a ser una buena historia, me atrae, l de los vijitos me encantó.

    estoy en contacot.

    un abrazo.

     
  • A la/s febrero 25, 2008 7:24 p. m., Anonymous Anónimo dijo...

    wow, pues ahora hay un montón de chavitos que cargan mucho dinero, a lo mejor era un chico pobre buscando algo bueno... espero por lo menos que sea bueno, jo, y si era mucho lo que cobrabas, por que en realidad que es caro? pues par ese chico a lo mejor era cariiiisimo y para don Q era quitarle un pelo a un gato... eso también es de discreción no se puede decir?

    saludos mujercita!!

    B E B A

     
  • A la/s febrero 25, 2008 7:26 p. m., Blogger jatecha dijo...

    ajua¡¡¡ la verdad ke con tu preocupscion de como dar el servicio al pobre chavito se da uno cuenta ke no es solo lo monetario lo ke te rige si no tambien un sentimiento puremente del corazon y por cierto cuanto le cobrabas ke chavito no cumplia con la cuota??? claro si se puede saber saludos desde cd del carmen

     
  • A la/s febrero 25, 2008 8:12 p. m., Blogger Tina Marie dijo...

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    Baplun:
    No con un muchacho de esos. Si le das gratis, o vuelve para que siempre sea gratis, incluso tratando de conquistarte, o no vuelve.
    Ross tenía razón porque se trataba de hombres siempre maduros con una vida hecha y un determinado capital amasado.
    Gracias como siempre. =)
    Saludos.


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  • A la/s febrero 25, 2008 8:13 p. m., Blogger Tina Marie dijo...

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    FENIX:
    Que así sea. =)
    Los viejitos no han terminado... =)
    Saludos.


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  • A la/s febrero 25, 2008 8:19 p. m., Blogger Tina Marie dijo...

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    B E B A:
    Un punto importantes es que el barrio no era rico. Era de clase media, media-baja. En un barrio rico dudo que se pudiera ejercer el trabajo en la via pública, por más discreción que tuviésemos. =)
    Claro que también conocí chavos ricos, los cuales pasaron sin pena ni gloria.
    Y sí, tienes razón, para Don Q, un servicio así es como comprar un chicle... O menos.
    Eso sí, no era muy caro ahí a comparación de otros lugares donde trabajé pero para un adolescente de clase media pagar unos 1,200 o 1,400 pesos por media hora, incluyendo hotel, a precios actuales, no es fácil.
    Saludos.


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  • A la/s febrero 25, 2008 8:22 p. m., Blogger Tina Marie dijo...

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    jatecha:
    Si, la verdad, sí. No puedo hablar por las demás pero yo sí sentía feo que unos pudieran pagar y otros no.
    En números aproximados, en aquellos tiempo, le calculo que un cliente pagaría unos 800 a mil pesos con todo y hotel, quizá un poco menos. Lo del hotel siempre me tuvo sin cuidado porque no lo pagaba yo.
    Saludos hasta cd. del Carmen.


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