Tina Marie

Diario íntimo de una mujer joven ex prostituta

viernes, 15 de febrero de 2008

"Son ideales..."

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Después de que salí de ahí pude ir apagando esas escenas que pasaban por mi mente e intenté comunicarme con Ross. Al segundo intenté por fin lo logré. Me dio a entender que había tenido un día tan atareado como el mío y que quería irse a descansar. Yo también me sentía igual pero esa especie de sentimiento de culpa o curiosidad o no sé qué que me daba el haber estado con un cliente que primero había sido de ella me impulsaba a llamarla y tratar de verla. Quedamos en vernos al día siguiente durante o después del “trabajo”.
Así sucedió. Después de un par de servicios, coincidimos en la banca de la plaza, ya que ya habíamos “trabajado” lo suficiente, ni Melgas ni Tontón nos llamarían la atención si nos ausentábamos. Primero decidimos irnos a otra banca en el lado opuesto de la placita. Ya estando ahí nos parecía que todos los transeúntes escuchaban y entendían lo que decíamos, así que preferimos caminar unas cuadras e ir a una pequeña fonda que había por ese rumbo.
Llegamos a nuestro destino y después de ordenar, titubeando logré decirle que el día anterior le había dado servicio a V.G.T.2 y que la había estado buscando para avisarle porque no quería problemas con ella. Con su desenfado de siempre y con esa sonrisa que nunca la abandonaba, en lugar de mostrar la más mínima molestia me preguntó que qué tal había “estado la cosa”. Le respondí que bien y que ambos viejitos eran todos unos expertos. Soltó una leve carcajada y algo ahogada por la misma pudo soltar un “sí”.
Luego, siguiendo con el mismo desenfado, me confesó que, en los días que me había ausentado de ir a la placita, ella ya había estado con V.G.T.1 sólo que en la casa de V.G.T.2, ya que en la casa del primero no se podía hacer algo “formal” por el temor a que llegara alguno de los familiares. Incluso, que cada vez había sido un trío, es decir, estando en la casa de V.G.T.2 les daba servicio por separado a ambos. Me sentí aliviada, se me había quitado un peso de encima. Ya para ese entonces la estimaba mucho y no hubiera soportado perder su amistad por ganar un cliente que, si bien me iba, en unos meses dejaría de ver. Es decir, con tantas chicas muy bien dispuestas a trabajar, un hombre tenía muchísima variedad de donde escoger y lo más lógico sería que después de algunos meses, se aburriera y dejara de ocuparte.
Luego, se me ocurrió pensar y decirle a mi loca amiga que V.G.T.1 ganaba menos que su amigo. Me respondió que lo más probable no era tanto el que ganara menos sino que gastaba menos en esas cosas, además de que por su situación familiar tenía menos libertad para ocuparnos. Agregó que de todos modos, aunque no ocupara un servicio completo, cada vez que pasáramos por su casa y nos viera, nos llamaría y que cuando menos una “propinita” de unos diez dólares en moneda nacional nos daría. Que eran diez dolaritos casi por nada y que cada peso extra sería bienvenido. Estuve de acuerdo en eso último, así que me limité a callar. Agregó que incluso una vez, no hacía mucho, quizá dos o tres días, ella pasó por ahí, él la llamó y, como acostumbraba hacerlo con ambas, él se la agasajó y que ella lo indujo a la penetración prácticamente gratis puesto que el hombre le había advertido que sólo contaba con la cantidad de la “propina”. Me alarmó un poco el oír eso, ya que se podría decir que iba en contra de nuestros principios de no dar “cachucha” (Dar sexo gratis a clientes o a clientes potenciales por el motivo que sea). Le pregunté que si lo hizo por andar caliente, me respondió que un poco, no demasiado porque ese día ya había trabajado mucho y le habían tocado clientes “muy fuertes” pero que antes de irse para su casa se le ocurrió pasar por ahí para irle fomentando el deseo para con ella y agenciárselo como cliente asiduo. Añadió que cuando se la estaba agasajando de pie, tuvo la idea de parársela lo más que pudo, tomarla con la mano y, dándole la espalda, dirigirla al orificio vaginal y pedirle que se la metiera. No pude contener la carcajada cuando me dijo que una vez que la tenía dentro, ella le dijo: “Cógeme papacito”. Con esa cara de diablilla que tenía que era una mezcla de diablilla-ingenua, me fue muy fácil imaginármela.
Una vez que se me pasó la risa, traté de espetarle que de todos modos, eso iba en contra de nuestros principios. Por primera vez en ese día, cambió su semblante risueño por uno más serio y me dijo: “Tina Marie, esos viejitos con la verga no te hacen nada. Llegas con ellos bien cogida, viscosa por fuera, húmeda por dentro y, a veces, hasta se siente, o ¿No?” Terminó esa frase con una pregunta. Luego continuó, “Vienes de que te pongan unas verdaderas chingas así que cuando te la meten no duele, resbala bien fácil y hasta se podría decir que sirve como un relax. Con la verga no te hacen nada” Repitió. Entonces le espeté, “Pero ¿Qué tal con la lengua y las manos?” A lo cual respondió, “Por eso, estoy hablando de hacerlo en casa de V.G.T1, un rapidín, no dejarlo que te agasaje demasiado; Dos o tres mamadas de chiches, uno que otro rozón en la panocha, se la paras, que te la meta y listo. Ni siquiera dejas que te la mame.” Terminó. Le pregunté si valdría la pena hacer eso, es decir, casi gratis. Me contestó que había que trabajarlos, que V.G.T.1 sería más difícil por su situación y por lo tanto habría que hacer más esfuerzo. Que si las cosas salían bien, nos lo podríamos agenciar como cliente de planta y quizá, nos ocuparía una vez por semana a cada una. Yo creo que leyó mi mente porque se me adelantó a la pregunta que le iba a hacer y me dijo que si duraba de planta tres, cuatro, cinco, seis meses sería bueno, antes de que llegaran otras a desplazarnos o que simplemente se cansara o se aburriera pero que el dinerito extra sería bienvenido.
Siguió hablando de las ventajas que implicaba tenerlos como clientes y mencionó que con V.G.T.2 hasta te podías bañar y que como les llegaras te tomaban, que no eran “delicaditos” como otros. “Incluso, los dos me han pedido que de preferencia les llegue así.” Recordé que a mí también me lo habían dicho y que cuando le pregunté el porqué a V.G.T.2 me había dicho que al terminar el servicio me lo diría pero en ese momento con mi amiga, no recordaba si me había dado la explicación, así que le pregunté a ella si alguno de ellos le había aclarado el tema. Me respondió que le habían comentado que entre más húmedas y sobretodo viscosas anduviésemos para ellos les era más fácil y cómoda la penetración.
“Son clientes ideales, ¡Piénsalo!” Exclamó. “Es más, vámonos a la casa de V.G.T.1 a ver que pedo. Vamos a pasar por fuera de su casa, a ver si nos ve.” No me gustó la idea de inicio pero, en el fondo sabía que podría tener razón, aunque nunca mencionamos la idea de estar juntas en su casa con él.
Como siempre, afloraban nuestras dos personalidades: Ella, ocurrente y resuelta, a veces, con ideas que podrían ser descabelladas. Yo, titubeante y hasta balbuceante ante cada nueva proposición que me hacía…


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10 Comentarios:

  • A la/s febrero 15, 2008 5:52 a. m., Blogger Baplun dijo...

    Ya me hubiera gustado ser en aquellos momento ser unos de los VGTes, para volver loca a Ross, eso si antes me comia uno o dos Chiles bien picantes para que no me olvidaras, no para hacerle daño pero si para que viera que la lengua es el castigo del cuerpo.

    El sobre nombre de diablilla que le pusiste a Ross no esta nada mal, mira que hasta yo pense que ella cambiaria la cara cuando le dijeras lo de VGT2, pero que sorpresa, ya ella habia hecho lo mismo con VGT1, jajajaja, Ves mi niña linda que buenas eres, tus sentimientos son nobles, tu preocupada por como se sentiria ella y mira jajajaja...

    Mi reina, cuidate mucho, bye.

     
  • A la/s febrero 15, 2008 6:21 a. m., Blogger juan rafael dijo...

    Al fina, les váis a enterrar entre las dos, je,je.
    Besos.

     
  • A la/s febrero 15, 2008 9:59 a. m., Blogger Tozko dijo...

    De verdad cuentas muy bien tus historias, muy interesante.

     
  • A la/s febrero 15, 2008 10:27 a. m., Blogger jatecha dijo...

    ajua¡¡¡ los vgts se ven clientes faciles me refiero a ke no son muy exigentes pero si bastante comprensivos y se puede decir hasta educados saludos desde cd del carmen

     
  • A la/s febrero 15, 2008 10:55 a. m., Anonymous Anónimo dijo...

    ENTONCES...

    USTEDES SON DIGAMOSLOS DE CIERTO MODO "CELOSAS" CON SUS CLIENTES FRECUENTES...

    POR QUE NO ACABO DE COMPRENDER POR QUE ROSS SE ENOJARIA DE HABERLE DADO SERVICIO A UNO DE SUS CLIENTES SI FINALMENTE ES SOLO TRABAJO Y NO UNA RELACIÓN SENTIMENTAL...

    SALUDOS LINDA

    <<< B E B A >>>

     
  • A la/s febrero 15, 2008 2:17 p. m., Blogger Tina Marie dijo...

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    Baplun:
    Sí, me preocupaba lo que sintiera, me preocupaba mucho porque es buena amiga y buena persona la diablilla esa. =)
    Saludos.


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  • A la/s febrero 15, 2008 2:18 p. m., Blogger Tina Marie dijo...

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    juan rafael:
    Jajajajajaa. Me hiciste reír tanto que difícilmente te puedo responder. Jajaja.
    =)
    Saludos.


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  • A la/s febrero 15, 2008 2:20 p. m., Blogger Tina Marie dijo...

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    Tozko:
    Bienvenido.
    Que bien que te guste mi cronología.
    Saludos.


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  • A la/s febrero 15, 2008 2:21 p. m., Blogger Tina Marie dijo...

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    jatecha:
    Sí, sobretodo, bastante pacíficos.
    Saludos.


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  • A la/s febrero 15, 2008 2:25 p. m., Blogger Tina Marie dijo...

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    <<< B E B A >>>:
    Sí muchísimas, casi todas las mujeres son poco o mucho, celosas con respecto a sus clientes... Así pasa en muchos oficios, los comerciantes no quieres que sus clientes vayan a otras tiendas, los de la coca no quieren que tomes pepsi, los de una televisora sólo quieren que los veas a ellos y no a otros,etc...
    Entre Ross y yo, y luego entre otras chicas, Ross y yo, afortunadamente, no había eso. =)
    Saludos.


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