Tina Marie

Diario íntimo de una mujer joven ex prostituta

miércoles, 23 de enero de 2008

"Ponerse en caracter"...

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Llegamos en el auto exactamente afuera de lo que supuse sería el local donde daría el servicio, como no había espacio para estacionarnos, tuvo dar la vuelta a la cuadra hasta que encontramos un lugar apropiado. Asimismo, tuvimos que recorrer todo el trayecto a pie. No sabía si sentirme incómoda o confiada puesto que no sabía si la gente que pasaba junto a nosotros, o se encontraba en alguno de los locales de alrededor tendría una noción del oficio que yo desempeñaba. Dicho en otras palabras, no sabía si al lugar donde nos dirigíamos “El Ausente” o su amigo solían llevar chicas. Eventualmente, una ligera sensación de pena fue cubriéndome haciendo más difícil para mí cada metro o incluso, cada paso que daba. Eran unos cuantos metros de la vuelta de la esquina, sin embargo me pareció interminable.
Cuando por fin llegamos al local, me encontraba lo suficientemente intranquila como para no recordar mucho de lo que se encontraba en los alrededores, de hecho, ni la fachada recuerdo bien. Lo que si recuerdo, es que entramos por una puerta, quizá de metal, y entramos a un pasillo relativamente largo hasta que llegamos a un espacio un poco más amplio y sin techo, sólo rodeado por muros bastante altos. El cliente me pidió que lo esperara ahí y desapareció de mi vista por unos instantes. Regresó con otro hombre el cual me miró de arriba abajo y como único saludo fue un ligero movimiento descendente de su cabeza. Entonces le preguntó a mi cliente que “por cuánto jalaba yo” o algo así. Comprendí que le preguntaba por mi tarifa. “El Ausente” le respondió y su amigo se limitó a de nuevo asentir con la cabeza de manera un tanto menos discreta. En ese momento quise aclararles que la cantidad que el hombre había mencionado era la tarifa “individual” y no correspondía a tríos. De cualquier modo, no me dieron tiempo a decir nada porque de nuevo desaparecieron de mi vista, no sin antes que “El Ausente” de nuevo me pidiera que lo esperara ahí mismo.
A esas alturas tenía más dudas, no sabía si me ocuparían los dos, o sólo el que ya había sido mi cliente, o si me pedirían trío y ni siquiera tenía idea donde daría el servicio.
Cuando regresó el cliente, lo hizo solo y sin decir más me dio el dinero y me pidió que me desnudara. Cuando le pregunté en un tono de alarma “¿Aquí?” Me respondió que no tenía nada que ver puesto que nadie nos vería. Volteé para todos lados, tratando de buscar algún resquicio por donde pudiera vernos alguien al otro lado de cualquiera de los muros. Al terminar mi inspección ocular quedé semi convencida de que cuando menos visualmente, el lugar parecía ser seguro y, ya que nadie me conocía por esos rumbos puesto que me encontraba a unas quince o veinte cuadras de la plaza, quizá un poco más, me quité la ropa hasta quedarme únicamente con los zapatos puestos.
Noté que el hombre empezaba a “ponerse en carácter”. Conforme me fui despojando de cada prenda, su gesto en la cara se tornaba cada vez más “ausente”. No tardó en quitarse el pantalón y se dejó el calzado que, si mal no recuerdo, eran botas vaqueras. Mientras se desnudaba, yo aproveché para sacar el condón de mi bolsa y cuando me volteé, ya estaba desnudo de la cintura hacia abajo. Ya había olvidado lo larga que la tenía. En ese momento la tenía dormida y aún así se le notaba larga, de esas que sin estar erectas están estiradas y apuntando hacia abajo.
Para ese momento su cara reflejaba… algo… como si yo no estuviera ahí, ya había entrado en carácter…


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6 Comentarios:

  • A la/s enero 23, 2008 9:31 a. m., Blogger jatecha dijo...

    ajua¡¡ al ausente no le importa el lugar solo satisfacer su necesidad saludos desde cd del carmen

     
  • A la/s enero 23, 2008 11:19 a. m., Blogger iris dijo...

    ps todo parece indicar que este tipo será igual a "el ausente"

     
  • A la/s enero 23, 2008 11:27 a. m., Blogger Javier dijo...

    Hola Tina, el servicio lo ibas a prestar en la calle?

    Vaya que la verdad este oficio con el día a día traía muchas sorpresas.

    Besos

     
  • A la/s enero 23, 2008 12:28 p. m., Blogger Baplun dijo...

    No se porque, pero las relacines al aire libre tienen la caracteristicas especial de que aumentan las sensaciones mas, no se si por que se siente qeu alguien observa o por temor a que lo hagan.

    me parece algo extraño que ese personaje haya desicido el encuentro ahi, pero, lo entiendo, con un monumento como tu en frente no es para esperar mucho.

    Cuidate mucho, bye.

     
  • A la/s enero 23, 2008 1:59 p. m., Blogger Alfred dijo...

    Que sujeto tan rato el Ausente, y que valor de aceptar hacerlo en ese lugar mi estimada.

    Por cierto ese tipo me recuerda una chica con la que tuve una relación, en las primeras veces si me sacio de onda por que tambien se ponia como zombie, totalmente quieta , como - precisamente - ausente, pero ya despues participaba mas.

    Me imagune a tu cliente desnudo y solo con las botas jajajaja como de pelicula

    saludos Marie , un beso

     
  • A la/s enero 23, 2008 5:11 p. m., Blogger Ezequiel Fierro dijo...

    Hace falta tiempo para ponerse al tanto con tu blog, tanto material.
    Muy divertido, no me interesa mucho si es o no verdad, no dejes de escribir, te seguiré leyendo.

     

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