Tina Marie

Diario íntimo de una mujer joven ex prostituta

lunes, 7 de abril de 2008

“Punto intermedio...”

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Antes de meterme a la ducha, los viejitos volvieron a besarme los senos por un momento. Después, me pidieron que abriera las piernas. Para no cansarme más de lo que ya estaba, fue poner las plantas de los pies en la superficie del sofá, tal como había recibido inicialmente a V3. Sabía que como no me había lavado, no me harían gran cosa. Esta vez sí acerté. Se limitaron a mirar mi entrepierna y a decir halagos o, a utilizar lenguaje sucio. Más puntos a mi favor. Sí me hicieron algunos ligeros tocamientos pero, nada muy riguroso. Para un hombre “común”, una chica en mi situación, es una especie de “apestada”. No te lo dicen pero, de alguna manera, te lo demuestran.
No me di cuenta hasta que iba en camino a la regadera que, cuando el semen se seca en los pelos, los endurece. Parecían almidonados. Como si les hubieran untado algún pegamento. Afortunadamente, también son muy fáciles de lavar. Se ablanda con el agua y se quita por completo y sin problemas con el jabón.
Antes de abandonar la casa y, en mi supuesta investidura de experta en tríos y piras, les dije que era una tradición despedirse de la chica, abrazándola y besándola con pasión, uno a la vez. De hecho, no conocía casi nada de tríos y piras, cuando menos en lo que respecta a sus tradiciones. Hasta ese momento, sólo había estado con ÁngelU, PonchI y GusG. Pero, estaba decidida a enganchar a ambos viejitos. Estaba convencida de que era mucho dinero para el esfuerzo que me exigían y, que hombres la mitad de su edad, sería la misma cantidad de efectivo y el triple o aún, el cuádruple de esfuerzo y dolor. Así que esos últimos besos y abrazos los di con mucho énfasis y fueron muy bien recibidos.
Ahí mismo, me pidieron el número de algún teléfono celular. Inmediatamente pensé que ya era hora de, o encender el de ÁngelU o comprar otro. Como lo primero ya estaba a la mano. Les di el número del teléfono que me había regalado mi amigo.
Al salir de ahí, sabía que existía el riesgo de que alguno de los tres amigos me llamara, sin embargo, pensé que el tener un celular exclusivo para “mi trabajo”, me liberaría mucho. No tendría que ir a fuerza a la placita y se lo podría dar a algunos clientes especiales, como los viejitos, Solín y Don Farma.
También tenía el pendiente de saber de Ross. Curiosidad más bien. La llamé varias veces durante ese día sin éxito. Al día siguiente, como se estaba haciendo costumbre, cada vez que pasaba un día con situaciones especiales en la placita, en vez de regresar, me fui a la casa de la señora. Ahí, Perla me dijo que había visto a Ross por unos instantes y que aquella había alcanzado a decirle que se encontraba muy ocupada. Fue un día muy activo con la señora pero, rutinario. Con cinco o seis clientes comunes, difíciles de recordar. Así pasaron un par de días más hasta que por fin localicé a mi loquísima amiga...



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3 Comentarios:

  • A la/s abril 07, 2008 1:13 a. m., Blogger Baplun dijo...

    Tremendo dia este, hasta yo me hubiera sentido tan cansado como tu dices.

    Ahora bien, se que no habras tenido algun problema con tus amigos jovenes, ya que al momento de estar con ellos o con los viejitoos solo tendrias que apagar el cel. y listo, no creo que con el tiempo que duraras con algunos de ellos, era para que notaran algo asi.

    Cuidate mucho. bye.

     
  • A la/s abril 07, 2008 3:25 a. m., Blogger Tina Marie dijo...

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    Baplun:
    Sí pero, al principio es difícil pensar en todo eso. =)
    Saluditos.



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  • A la/s abril 07, 2008 5:06 p. m., Blogger Óscar dijo...

    Querida Tina Marie. Te agradezco sobremanera que te tomes tantas molestias para nosotros, tus lectores. Sé que es un trabajo extra y tú lo haces.

    Además, escuchar palabras cachondas de tu boca mientras las leemos es un plus.

    Saludos.

     

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