Tina Marie

Diario íntimo de una mujer joven ex prostituta

viernes, 20 de abril de 2007

Tina Marie 9

viernes, septiembre 22, 2006

Acepté con condiciones deseándolo mucho

A pesar de mi tremenda excitación no me masturbe, no sabía hacerlo, aunque ya me habían masturbado con dedos y boca, y tenía bastantes nociones de donde enfocarme para llegar a un orgasmo, aunque no supiera bien cómo hacerlo sola, temía que de hacerlo perdería la cordura y terminarían fornicándome ambos.

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Cuando la sesión terminó seguíamos desnudos, avisé que iría al baño a limpiarme, en son de broma aparentemente me pidieron que me limpiara ante ellos. Fui por papel, mientras me limpiaba no me quitaban los ojos de encima, sentía sus miradas en mis zonas más íntimas y profundas, no faltaron las broma subida de color de parte de Marthis, claro que no me afectó después de haber presenciado lo que ahí había pasado, sentí pena por ser el centro de atención pero lo superé como pude.

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Como era temprano (usábamos las tardes para nuestros escarceos sexuales), le pedí a Marthis que me dejara tomar un baño, me preguntó si regresaría a casa recién bañada, le respondí que me lavaría del cuello hacia abajo, dijo que sí, pero ellos me verían bañar, acepte porque no me quedaba más.

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Marthis me pidió que me lavara bien la panocha y el culo (sic), que no fuera cochina, pedí que se voltearan y a dúo dijeron no, que me lavara ante ellos, a ellos les agradaba.

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Estando de espaldas, Marthis se acercó y me murmuró pidiéndome que aceptara que PR me cogiera desde atrás y enjabonada para que me resbalara más fácil, moví la cabeza en forma negativa, a pesar de que se acercó mucho mantuvo su palabra de no tocarme.

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Más tarde, estando a solas, Marthis me dijo que era muy pendeja al despreciar tantas oportunidades, si supiera lo feliz que quedaría después de que me cogieran por días enteros.

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Era mucha mi curiosidad, sin embargo mi convicción de seguir virgen estaba intacta, le pregunté que cuando volverían a coger, para que quieres saberlo si no te dejas tocar, replicó.

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Le conté que en ocasiones anteriores me acostaba boca arriba y el hombre montado en mí ponía su miembro entre mis piernas, o boca abajo me la ponía entre las nalgas, y que a eso si estaría dispuesta, y que después PR se la metiera a ella para desahogarse y complacerla, me preguntó que si estaría dispuesta a mamarlos a los dos, y dejar que ellos me mamaran simultáneamente, dije que tal vez, "no es tal vez dime hasta donde llegaremos para evitar momentos desagradables, decídete deja de pensarlo", por enésima ocasión le dije que penetración vaginal nada, ella acepto.

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Esa noche recordé lo que había pasado, me detuve en la penetración, de cómo PR se la metía y sacaba a Marthis como si le tuviera rencor. Marthis no tenía nada que yo no tuviera, tenía vagina y yo también. PR tenía un pene que se pone erecto para penetrar vaginas y hacer movimientos bruscos que asemejan cuchilladas despiadadas a una mujer abierta totalmente. Nada me garantizaba que los hombres que llegaría a tener en mi vida no me cogerían de manera salvaje, aparecieron imágenes tranquilizantes, la cara feliz de Marthis hasta que desapareció de mi vista, eso me servía de contrapeso y tranquilidad.

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Tenía en mi memoria cuando me montaban y se movían como si tuviéramos una relación completa y no era desagradable para mí a pesar del salvajismo que ejercían, pero no lograba quitarme el nudo del estómago. Alguna vez escuche que alguien dijo; "es el destino de la mujer". Me sentía condenada a ser desvirgada y cogida a mansalva, lastimándome, humillándome, mancillándome, por el resto de mi existencia.

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Si bien la cara de Marthis era de felicidad, en el momento de ser penetrada por PR su cara era de sufrimiento, de dolor, de sumisión y vejación.

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Antes de dormirme decidí que no estaba preparada para perder la virginidad, que quizá nunca lo estaría y moriría virgen, pero sí sabía lo que podía hacer y recibir, lo que Marthis me proponía no sería nuevo para mí, con la excepción de que sería trío de dos mujeres y un hombre, y la única cogida sería ella, así que me decidí y se lo diría en cuanto la viera.

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A la mañana siguiente amanecí empapada, tuve que lavar el calzón en la regadera para que nadie se diera cuenta, eso me confirmó que sí quería hacerlo, que si estaba preparada y me lo repetí no sé cuantas veces.

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Esa tarde me habló preguntando si me había decidido, para no hablar de esto por teléfono quedamos de vernos al día siguiente. En la fuente de sodas le dije que me había decidido a participar con ellos reiterándole mis límites y condiciones, con cara de fastidio dijo que ya lo había entendido, le pregunté si PR aceptaría y que si ya lo había hablado con él. Me confirmo que le parecía bien, pero que él esperaba que fuera lo suficientemente "receptiva" como para hacer lo demás, bajé la mirada, y como la que calla otorga, Marthis lo entendió.

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Le habló a PR al celular, habían quedado de ir a algún lugar, le dio a entender que había aceptado, monosílabos como "sí", "ya", "ok" que me hicieron suponer que le preguntaba por mí y mi decisión, me dijo que iba en camino y que me dejarían en casa si lo deseaba, lo agradecí, me interrumpió para decirme que después con tranquilidad le informaría de mi decisión y que me haría saber la fecha de la cita.

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Le insistí sobre si ella no se molestaría porque PR me hiciera muchas cosas y yo a él, me dijo que quedara tranquila, que no habría problema con un aire de autosuficiencia que me dejo intrigada, las personas que tienen experiencia se van alejando de las que no la tienen, y cada vez es más difícil entenderse, sólo cuando tienen experiencia pueden hablar el mismo idioma.

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Llegó PR, se saludaron de beso y ofreció llevarme a casa, no pensé que los fuera a importunar además de que tenían toda la tarde para hacer lo que tuvieran que hacer. Había estacionado su auto en la parte posterior de la fuente de sodas, al doblar la esquina nos tomo a las dos por la cintura. Al llegar al auto abrió la puerta para que entráramos dándome un apretón de nalgas que casi me hizo gritar, no porque fuera demasiado fuerte, sino porque no lo esperaba.

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Al sentirlo volteé a verlo y me guiñó el ojo arrancándome una sonrisa por atrevido. Volteé a todos lados, afortunadamente no había nadie, vi a Marthis que también tenía una sonrisa, fue doble apretón de nalgas o mejor dicho, un apretón para cada una y Marthis se enteró. Lo sé porque al verla ella me miraba de reojo con una sonrisa pícara y cómplice.

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Con esta muestra me pude dar una idea de lo que me esperaba, o eso creía.

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Como hasta entonces nunca me preparaba para lo que me esperaba, los hechos siempre rebasaban mis expectativas…

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domingo, septiembre 24, 2006

Respondiendo un comentario y más de Don Q Re-edición

Nota: De nuevo hoy tuve problemas para colcoar la foto, así que la coloqué en el mismo post de ayer. espero que se vea. En el post de ayer, es decir, en este mismo, coloqué el negativo que yo sí puedo ver pero no sé si nadie más pudo. Así que por favor, les pido que me avisen si se pudo ver o no.

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Esta semana me tocó quedarme en mi ciudad. Eso me ayuda a ponerme al corriente de mis pendientes y responder un poco más a fondo algún comentario de la semana.

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Alguien comentó respecto a los anglicismos que he estado usando. A mì en lo personal no me gusta usarlos pero dado a que me encontraba en E.U. eran cosa de todos los días y por eso los incluyo. Llegará el momento en que narre mi regreso y éstos serán cada vez más escasos.

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De Don Q quiero aclarar, porque me parece que lo dejé un poco en el aire, que creo que lo mejor para él sería casarse y sentar cabeza.

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Tener una mujer que lo atienda y lo cuide y, claro, que le aguante el paso. Don Q se puede ir al campo un fin de semana, manejar su cuatrimoto en el campo todo el día y al regresar a su casa tener el refrigerador vacío.

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Estando casado, su esposa se lo llevaría al súper primero a comprar la despensa de la semana y después a hacer lo que él quisiera, que lo mismo es lo que acabo de describir que irse a una playa.

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Es por eso que le sugerí a mis dos amigas. Tengo muchas, lógico, muchas de ellas muy hermosas pero, sólo con ellas dos, he hablado de la posibilidad de casarse con un hombre maduro y lo ven con buenos ojos.

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Lo hablé con ellas desde antes de tenerlo a él en mente. Como una simple charla casual. A otras no les gusta la idea o simplemente no sé que piensen al respecto.

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Creo que a su edad, debería de pensar seriamente en eso pero. no lo hace. Entre sus negocios, empresas, fábricas, se le va gran parte de su tiempo. El poco que le queda libre lo dedica a divertirse y a las mujeres.

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Con respecto a sus hijos, considera que ya cumplió, todos son profesionistas a excepciòn de la más pequeña que en cosa de un año o algo así se recibirá y es la que estudia fuera del pasì, que alguna vez ya mencioné.

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Es muy feliz como vive pero, no me gusta eso de que llegue a sus casa y si se le olvidó hacer la despensa, no haya que comer. A veces son las 10:00 P.M. y estamos hablando para las buenas noches y no tiene nada en el refrigerador o la alacena y ya es tarde para que salga a comprar algo. Ahora sí que hay cosas que el dinero no puede comprar.

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Mis amigas, además de bellas, serían muy buenas esposas y amas de casa. Eso es una vocación y se nace. Además de la educación que te hayan dado en tu casa. Y no le gustaron por ser rubias naturales cuando a él le gustas de cabello oscuro. Cuando se las presenté no lo sabía, que quede claro.

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De cualquier modo, aquí subo un negativo donde el pícaro de Don Q me levanta el vestido. Si puedo mañana presento el positivo.

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Por cierto, ayer, en este mismo post me escribió Don Q un comentario y se lo contesté.

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Ojalá se pueda ver la foto en positivo. Por lo pronto aquí la subo. Ya me dirán si se vio o no. Y como dije más arriba, no es que traiga sólo la blusa. Es vestido y Don Q me lo subió al momento de dispararse la cámara.

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No la puse en blanco y negro porque de nuevo parecía bruja. espero que para la próxima ya me salgan bien las de alto contraste como antes.

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La foto, como es costumbre, en caso de que se vea, durará todo el domingo.

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Actualización:

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Ya la quité


lunes, septiembre 25, 2006

Me calentó, ¿Para él…?

Pasaron unos días y Marthis me llamo para invitarme a su casa, me dijo que estaríamos solamente ella y yo, aproveché para llevarme unos libros y estudiar un poco. Entre el estudio y la conversación salió al tema la reunión con PR, me dijo que aun no había fecha pero que sería pronto, aprovechó para darme algunos consejos de cómo reaccionar antes ciertas situaciones que posiblemente se darían en la reunión.

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Recuerdo que me dijo que era posible que PR se expresara como lo había hecho con ella delante de mí, que a eso se le llamaba "dirty talk" y que a muchos hombres les gustaba usarlo en la intimidad, que si me decía algo así le siguiera la corriente, que si me decía un piropo me sonriera y que entre más fuerte fuera, más fuerte me riera, que si se refería a mis partes íntimas agradeciera y riera, o ambas cosas. Ese fue un consejo que años más tarde volví a escuchar y que me sirvió de mucho en mis años profesionales.

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Me dijo que procurara no verme como novata y que evitara poner cara de susto ya que iría en contra de la excitación y podría enfriar las cosas, me recomendó que tratara de ser más coqueta, que pusiera de mi parte porque siendo dos mujeres para un hombre le sería pesado y las dos deberían coadyuvar (claro que no usó esta palabra jajájajá) para llevar a cabo todo de la mejor manera.

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Mencionó que en mi vida era posible que encontrara hombres que gustaran del "dirty talk" y que entre más pronto me acostumbrara seria mejor, que en poco tiempo me acostumbraría y me gustaría.

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Marthis me había distraído del estudio y había tocado el tema que me perturbaba en esos días, le pregunté si ya habían hecho tríos con otras chicas, me respondió que me despreocupara, que ellos sabían lo que tenían que hacer, que lo que me podía adelantar era que en esa reunión estaríamos primero las dos juntas y luego con PR para que me sintiera mejor, me armé de valor y le comenté que lo visto me había hecho sentir mal.

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Le dije del salvajismo de PR al cogérsela, que parecía que le tenía rencor, que la odiaba y trataba de hacerle daño, se rió y dijo "ya te veré cuando a ti te pase, a ver si piensas que te lo hacen con odio o con ganas de hacerte daño". Me quedé callada, no supe que responder pero seguía con muchas dudas y no estaba convencida, las imágenes de PR fornicándola como animal seguían revoloteando en mi mente.

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Pasaron 2 semanas más y por fin se llegó el momento del trío, sería de día temprano, así tendríamos mucho tiempo en caso de que se alargara la sesión. Llegamos Marthis y yo a su casa, no había nadie, nos sentamos a conversar, estaba entre excitada y nerviosa, había acumulado experiencia así que la excitación vencía mis nervios, sin que desaparecieran por completo.

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Marthis estaba muy cerca de mí, casi me hablaba al oído, toco el tema del lenguaje sucio, repitió que si me decía algo sonriera, que si PR decía de la raja de ella o la panocha, o que si alababan mi culo me riera, me hizo soltar una carcajada estruendosa, Marthis me dijo, ya ves si puedes ríete, quedé con una sonrisa en los labios

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Insistió que fuera cooperativa que estas cosas se logran mejor si todos los participantes están en la mejor disposición de hacerlas, bajé la mirada y asentí con la cabeza, todo había quedado claro, lo que quedaba era esperar a PR, como siempre había calculado mal las cosas.

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Marthis movió de manera rápida su mano hacia mi entrepierna metiéndola por abajo de mi falda apretando mi vulva diciéndome, ¿cuando menos te la lavaste bien?

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Mi reacción fue quitarle la mano y decirle que esperara, pero fue tan rápida que me desarmó, mi armadura mental se desmorono en pedazos en fracción de segundos. Comenzó dándome apretones de vulva, la apretaba y la soltaba como si se tratara de una esponja, la detuve diciéndole "espérate vas a hace que ensucie el calzón no mames", me pidió que me lo quitara.

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Empecé a voltear a todas partes buscando ideas para responderle, pero las respuestas ante los apretones de vulva no se encuentran en la pared, ni en los floreros, opté por hacerle caso y me lo quite, pero me interrumpió para decirme que me quitara toda la ropa con el pretexto de no ensuciarla.

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Le respondí que en ese caso se la quitara ella también y que era muy peligroso estar desnudas en la sala por si regresaban sus familiares, me dio la razón y nos fuimos a su recámara.

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Cuando nos desnudamos puso su dedo en medio de mis labios vaginales y me comenzó a tallar, hizo que doblara las rodillas, no tuve más remedio que apoyarme en sus hombros, en un momento quitó la mano y se la olió, le dije ves wey la traigo más limpia que tú, hizo cara de asco en tono de broma diciéndome que olía a mero del pacífico, una especie de pez, me dijo que yo le hiciera lo mismo para que viera que estaba limpia.

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Le metí un dedo entre sus labios y sentí que temblaba como gelatina, despertó mi instinto sádico, no más que el de cualquiera, pero si tienes a alguien a tu merced se despierta, talle su vulva, ella regresó su mano a mi entrepierna y continuó restregándome con los dedos, yo hacía lo mismo, nos sosteníamos la una en la otra, no sé ni como…

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Después de un rato saqué la mano y la llevé a la nariz, devolviéndole la broma y con cara de desagrado dije; ¡UTA a puro guachinango del golfo!. Solté la carcajada, ella me tomó por nuca, jaló mi cabeza y me plantó un beso profundo, abrazadas sin despegar nuestros labios me fue llevando lentamente a la cama.

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Me recosté boca arriba y se colocó encima de mí, puso sus senos sobre los míos, la presión entre ambos pares de tetas hacía que parecieran globos llenos de agua muy redondos a punto de estallar, movió sus caderas para acomodar su pubis encima del mío y con su cara pícara y sonriente me dijo refiriéndose a los pelos, "vamos a enmarañarlos".

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Me causó gracia pero la excitación no me dejó desahogarme con una carcajada, movía su pubis y escuchaba un sonido chirriante producido por los pelos al chocar y enredarse, me volvió a besar en la boca, no por mucho tiempo porque descendió hasta mi busto, lo empezó a besar, me chupaba los pezones, hizo una pausa, subió la vista, me miró fijamente y dijo; "que grandes tienes los pezones", le regalé mi sonrisa.

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Me preguntó si siempre los había tenido así de grandes, contesté que sí, que de chavita tenía más pezones que chiches, "me imagino" respondió con aire de sorpresa, me dijo que parecían platos para taza.

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Después de un rato de estar besándonos y acariciándonos le pregunté que cuando llegaría PR, detuvo sus manos y preguntó que si tenía ganas de que llegara, dije sí, ¿muchas?, Sí le dije, a eso vine yo. "Eso quería oír, que rogaras por macho, ahorita te lo traigo" replicó firmemente.

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Ahí estaba yo, desnuda, sudada, húmeda y excitada sobre la cama siendo presa fácil de ese par de cabrones, sin saber como se habrían puesto de acuerdo, o que tenían planeado. Y aún así estaba pidiendo macho para mí...

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martes, septiembre 26, 2006

Supo mantenerme caliente,¿Para él?...

Marthis se levantó de la cama como impulsada por un resorte, se dirigió al peinador y tomó su celular, le llamó a PR y le dijo que ya podía venir, que ya estaba más que lista, le dijo que entrara por la puerta de la cocina y que al entrar pusiera el candado, que estábamos en su recámara esperándolo.

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Cuando terminó de hablar quise ir al baño para asearme pero me detuvo, me tomó de la mano jalándome hacia ella, me dijo que colocara las manos sobre el peinador, pregunté que para qué, contestó que lo hiciera y no preguntara, ya estaba muy húmeda quería limpiarme pero para no discutir encogí los hombros e hice lo que me pedía. Me dijo que bajara cabeza y hombros y que levantara el culo, le volví a preguntar que para qué y contestó que me callara y lo hiciera, de nuevo obedecí.

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Bajé los hombros hasta pegar mi quijada en la superficie levantando las nalgas, me dijo con voz acelerada que las levantara más, me dijo que más unas tres veces, las levante como lo pedía, ella se colocó atrás de mí, la miraba por el espejo, me dio la espalda, puso sus nalgas sobre las mías y se empinó como para tocarse los pies.

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Sentía sus nalgas sobre las mías, las movía rítmicamente, me calentó mas, no pude contenerme y lancé un gemido discretamente, me preguntó si me gustaba y por respuesta lancé otro gemido discreto para no evidenciar mi calentura.

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Me sentía presa de ellos, de ambos, estaba perturbada y excitada por la idea de que PR llegaría y formaríamos el tan ansiado trío.

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Seguimos gimiendo y nos fuimos a la cama, ya no tenía voluntad, al recostarme me pidió que me pusiera en cuatro, lo hice, pensé que me haría oral o me metería algún dedo en el ano, me puse en cuatro en medio de la cama. Marthis profirió unas palabras que fueron para bien, para esa sesión y quizá para el resto de mi vida, se río y me dijo; "pareces perra caminando así".

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Lo primero que vino a mi mente fue contestarle porque me sentí insultada, pero me contuve al pensar que me estaba internando y preparando para el "dirty talk" que escucharía más tarde y en muchas otras ocasiones. Hay machismos hombres que son afectos a las palabras fuertes en la cama, consideré como una especie de favor que me dijera esas cosas, hice como si no las hubiera escuchado, me concentre en lo que me esperaba que podría ser oral o inserción vía anal de sus dedos.

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Mi sorpresa fue enorme cuando vi que también se colocó en cuatro poniendo sus nalgas sobre las mías, trasero con trasero, qué haces le dije, apoco no te gusta dijo, sí pero no esta bien porque estábamos culo con culo, me respondió que no me fijara y que disfrutara. Empezó a subir y a levantar sus nalgas, yo la sentía, era algo totalmente nuevo, me estaba enloqueciendo.

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Sentía la tersura de sus nalgas recorriendo de arriba abajo las mías, eran blandas y voluminosas, me dijo "que duras las tienes mamacita, por tanto pinche ejercicio que haces".

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En ese momento se me vino a la cabeza, pensé que era el momento de vengarme de lo que me había dicho y le dije, "cabrona, parecemos perros tú y yo", mis palabras no le causaron el menor efecto, ni río ni se molesto, me dijo con voz excitada, "mejor ábrete el culo para mi", como le dije, agárrate las nalgas y ábrelas lo más que puedas, yo haré lo mismo.

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Inmediatamente comencé a experimentar una sensación muy diferente, no sólo sentía la tersura de la piel tibia de sus nalgas, también sentía lo rasposo de la parte media de ellas con una calidez que quemaba y la humedad que aliviaba el calor, con mi excitación enloquecedora, tuve la claridad, la chispa y picardía de decirle, "sé... te… siente… bien… ras… po… so…en… me…dio…"

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Ella alcanzó a decirme,"a… ti… tan…bien…" (cuando se separan las sílabas de forma pausada, se pronuncia "tan bien").

- "par…ece…que…traes…una…lija…en…me…dio…del…culo. Alargó bastante el sonido de la "o" final con una aspiración.

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Seguimos balanceando nuestros traseros de arriba abajo cuando en un momento dado le dije:

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"Se...te…sienten…un…chin…go… (chingo = muchos) de pe…los…"

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A lo cual y ella me respondió, "a… ti… tan…bien…"

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Seguíamos restregando nuestros traseros sin detener nuestra atropellada conversación.

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Tina Marie, "si…ven…dieras…tus…pe…los…te…ha…rías…rica…"

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Marthis, "si…los…ven…dieras…tú…té…po…drías…com.…prar…un…B…M…W…"

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Continuamos con nuestra batalla anal - verbal y Marthis me dijo que levantara más el culo, por la excitación no entendí lo que quería y le pregunté como. Me dijo que el culo apuntando al techo, "para pegar y quedar panocha con panocha wey", le respondí con un simple "ah", levanté mi trasero más apuntando al techo como me lo pedía.

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No fue fácil, tuvimos que abrir las piernas como se pudo pero al fin nuestras vulvas chocaron, me dijo que empujara lo más que pudiera contra ella, como sí la aventara con mi vulva y culo, ella hizo lo mismo.

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Con la extrema sensibilidad de mis labios sentí los pliegues de su vulva, sus pelos haciéndome cosquillas y sus bordes acariciando los míos.

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En algún momento nuestras vulvas se emparejaron y se formó un vació en nuestros orificios vaginales y a todo lo largo de nuestras partes como si fueran dos ventosas bien ajustadas, cuando nos movimos se escucho un "plop" como cuando algo está bien adherido a otra cosa, nos reímos y le dije, siento que me escurren los mecos (en la mujer es líquido vaginal, en el hombre es semen), ella sentía lo mismo.

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Me tenía encendida, fuimos al baño a limpiarnos, no tardaba en llegar PR. A pesar de estar muy excitada no quise pedirle que me ayudara a terminar para evitar que me dominara, me levanté de la cama y la acompañé al baño.

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Me dijo con voz grave como aquella experimentada que da consejos a una novata, que era importante que nos limpiáramos lo mejor posible, me señaló que a los hombres no les gustan las mujer sucias, les gusta que los reciban limpias para que ellos te ensucien, les gusta que tengamos el doble trabajo de limpiarnos antes y después de estar con ellos. Y continuó diciéndome, aunque tengas confianza con él, y aunque sepa que tuvimos intimidad, es por cortesía que los recibas muy limpia, cortesía elemental de toda mujer al momento de recibir a su hombre en turno.

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Le dije que me bañaría que ella lo hiciera también, respondió que no, cuando te bañas quedas muy reseca de abajo y atrás, que podía lastimarnos, a ella la vagina con el pene, y a mí el ano con sus dedos.

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Simplemente usamos papel de baño mojado y un poco de aceite para bebé, nos limpiamos entre sí, es más fácil , quedas más limpia que si lo haces sola y mantienes la calentura.

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Salimos del baño y nos recostamos en la cama, seguíamos bromeando diciéndonos picardías, estiró su brazo y empezó a juguetear con mis pelos vaginales. Me dijo que eran largos y brillosos, que si me ponía alguna crema para peinarlos, pero que recién "cogida" parecía que me ponía gel fijador, le contesté que ella también tenía muchos, inmediatamente respondió que yo tenía más que ella, no pude refutarle así que me quedé callada.

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Pasaron unos minutos jugueteando con mis capilaridades púbicas cuando escuchamos el rechinar de la puerta, vimos a PR que nos veia con ojos muy abiertos y respirando fuerte como perro de caza que olfatea a su presa.

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Sabía que se presentaría, lo esperaba, se me cortó la respiración, dos mujeres desnudas boca arriba con las piernas abiertas esperando al macho deseado. No sé cuanto tiempo pasó hasta que volví a respirar…

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miércoles, septiembre 27, 2006

Del dolor intenso, al placer máximo


PR nos miró de pies a cabeza, volvió a olfatear expandiendo mucho las fosas nasales, aspiró y con voz de delirio dijo: "Mi aroma favorito".

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Marthis y yo nos miramos de reojo, ya habíamos hablado respecto a nuestra higiene y lo importante que era en estos casos, siempre lo es, pero hay casos en los que daremos mucho de nuestra intimidad, donde es más importante, para eso nos habíamos lavado bastante bien y parecía que de nada había servido.

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Marthis le dijo con voz de asombro que nos acabábamos de lavar, PR dijo que se notaba y que no nos preocupáramos, que el aroma flotaba en el ambiente, no provenía de nosotras y que de cualquier manera, le parecía riquisimo.

El "olor a raja, no recuerdo que otros nombres usó, pero dejó claro que en vez de molestarle le excitaba, mencionó que probablemente al quitarnos los calzones habíamos despedido ese olor, y al lavarnos lo habíamos eliminado de nuestros cuerpos.

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PR nos daba a entender que no sospechaba nada de lo que acababa de pasar entre Marthis y yo, giré levemente mi cabeza y la miré de reojo.

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PR me metió la duda de sí lo acontecido estaba entre los planes de ellos o fue completamente espontáneo por parte de ella. Marthis salió con una de sus acostumbradas ocurrencias y en son de broma dijo: "Es que Tina Marie la tiene bien apestosa", "se mete a una alberca y la gente creé que están en el mar."

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Me defendí diciendo que ella ya tenía prohibida la entrada a las albercas a menos que usara calzón de hule. Los tres echamos a reír y bajó mi tensión. Lo que seguía elevadísima era mi excitación, desnudas y PR viéndonos.

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Ella le dijo que se desnudara y recostara entre nosotras, él obedeció, al acercarse a la cama vi que su pene todavía apuntaba hacia abajo pero ya le había engrosado y alargado.

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Nos corrimos un poco a la orilla para hacerle espacio, se recostó y nos abrazó para que pusiéramos la cabeza en sus hombros.

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Marthis se acomodó recostándose de lado, hice lo mismo, así que PR estaba en medio, boca arriba y nosotras de costado a su lado. Estiró su brazo y colocó su mano en mis nalgas para luego meter su dedo entre ellas. Por lo que hablaban supe que le hacia lo mismo con ella.

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PR dijo, qué rico par de culos, están bien calientitos. Marthis en broma de nuevo afirmó que yo lo tenía bien rasposo por dentro, le dije casi gritando sin molestarme que ella era la que lo tenía así.

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PR para suavizar el momento nos dijo que no era nada rispido, que ambas teníamos el culo muy rico. Mientras hablaba no dejaba de frotarme el ano con la yema del dedo, con lo cual no me enfriaba.

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De repente el pene de PR se movió solo como si tuviera vida propia y por un acto reflejo alcancé a estirar el brazo para cogérselo pero por pena me arrepentí y lo regresé a su lugar.

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PR me pidió que no me detuviera y que se la agarrara, de nuevo estiré el brazo para hacerlo, Marthis truncó mis intenciones al pedirme que mejor le agarrara los huevos.

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Iba a proceder cuando me dio instrucciones precisas, me dijo que se los agarra de a mero abajo, de donde nace el saquito donde empieza y que usara dos o tres dedos para acariciarlos muy suavecito, me explicó la razón diciendo, los hombres terminan más pronto que las mujeres y estando con dos chicas necesita ir despacio, hay que ayudarlos de esa manera.

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Si se la agarrado y jalado hubiera terminado muy pronto y nos hubiera dejado a medias a las dos.

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Empecé a acariciar la parte más baja del escroto muy suavecito, y buscaba que alguno de sus testículos rozara el dorso de mi mano, quería sentírselos, se me antojaban mucho.

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Marthis empezó a acariciar el pene a lo largo con la yema de sus dedos, no pasaba mucho tiempo sin que una de las dos pujara o soltara gemidos, señal de que PR tenía sus dedos dentro de nuestros anos.

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PR giró la cabeza para encontrar la cara de Marthis y sin decir nada la empezó a besar mientras arreciaba la penetración de su dedo en mi ano. Volteó a verme y comprendí que quería besarme, acerqué mi cara y nos empezamos a besar.

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Marthis arreciaba pujidos y gemidos, los míos eran ahogados por los besos, así estuvimos bastante tiempo, nos besaba a una y otra sin sacar sus dedos, sin ponernos de acuerdo empezamos a mover el trasero, el se concretó a decir "qué bien mueven el culo las dos".

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A pesar de sus consejos de reír ante ese tipo de piropos no pude hacerlo, la sensación me electrizaba todo, ni una sonrisa pude darles.

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PR sacó los dedos y se levantó de la cama, me dijo que fuera hacia el centro de la cama y abriera las piernas, a Marthis le dijo que se acostara boca arriba encima de mí, yo quede abajo, abrimos las piernas como ranita, Marthis puso sus piernas sobre las mías.

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Temía que quisiera penetrarme así aunque la posición era incómoda, supuse que el cuerpo de ella estorbaría, con el cabello de Marthis en mi cara y su cráneo oprimiendo mi nariz. Le pedí que no lo hiciera.

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Mi desconfianza menguó cuando sentí que lamía mi vulva, preferí dejarme llevar y no insistir, lo hizo por un ratito y después dejé de sentir su lengua, al poco Marthis empezó a gemir. No veía nada, sólo cabello sobre mis ojos, comprendí que PR le hacia oral a Marthis.

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Ella gemía y gritaba, se movía encima de mí, sentía sus nalgas temblorosas en mi bajo vientre, la sujete por las caderas para que quedara aprisionada y fuera presa más fácil de PR quien al ver eso hizo una exclamación de felicitación y agradecimiento, Marthis continuo gimiendo y gritando.

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Siempre se ha dicho que las mujeres somos muy unidas y nos defendemos unas a otras de los hombres, no sé que tan cierto sea eso, lo que sé por experiencia propia es que en situaciones como esta nos "traicionamos" a favor del hombre, y después de que todo termina no le reprochamos y en ocasiones, hasta lo agradecemos.

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Hice otro movimiento que la sometería más, pasé mis pies por encima de sus tobillos inmovilizándole las piernas, ambas quedamos inmovilizadas pero en ese momento PR la atendía a ella y no a mí. Ejercí toda mi fuerza para dejarla inmóvil, aunque yo me inmovilizaba también.

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Volví a sentir la lengua de PR, ahora la que gemía y exclamaba era yo, solté a Marthis y coloque mis brazos a lado de mi cabeza, repentinamente dejo de mover su lengua y sentí su dedo en mi ano, mis nalgas estaban oprimidas contra la cama debido a mi posición y peso de Marthis sobre mí. Le pedí que no me lo fuera a meter, casi lo supliqué, en esa posición me dolería mucho, no puso atención. Marthis movió puso manos en mi espalda, para inmovilizarme más a mí, sin consideración PR comenzó a meterme su dedo, mis gritos con un "no" alargado se empezaron a dar, entre más gritaba Marthis me aprisionaba con más fuerza y PR metía el dedo más hondo, hasta el fondo…

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Los "no" empezaron a convertirse en sonidos guturales que salían de adentro de mí, me estaba doliendo, me sentía impotente, nunca había pasado por una situación así, me ardía y dolía más hasta que llegó el momento en que me acostumbré a esa sensación, de la angustia provocada se convirtió en placer, casi por reflejo llevé mis manos al pecho de Marthis, encontré sus senos y sus pezones.

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Marthis profirió un grito que me aturdió y me extrañó, mis caricias en sus senos no eran para tanto, comprendí que PR le había metido un dedo en el ano.

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En un par de segundos la habitación se convirtió en un recital de gemidos y lamentos femeninos, el aroma en el ambiente hubiera podido delatarnos.

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PR metía y sacaba sus dedos de nuestros anos, nos enloquecía, y la sesión apenas comenzaba.


jueves, septiembre 28, 2006

Nunca pense que los golpes me calentaran


Marthis decía repetidamente qué rico, yo la secundaba diciendo, sí que qué rico… PR preguntó si nos gustaba, al unísono respondimos que sí, nos dijo que éramos un para de "bellacas", para mí eso no significa nada, no lo tomé ni como ofensa ni como algo que me excitara.

-

Tome los pezones de Marthis entre mis dedos índice y se los pellizqué, se los empecé a estirar rápidamente como si la estuviera "masturbando" por las tetas, ella se limitaba a decir "ay pendeja", quizá por ser mujer no decía qué rico o algo parecido, un hombre sí le hubiera dicho.

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Comencé a sentir humedad en mi monte de Venus, no era lógico, era muy arriba y de ahí no me mojo, era donde está la mayor concentración de pelos, no le puse atención gracias a que PR seguía atendiéndome. Marthis se había escurrido y su humedad había caído en mi pubis.

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Después de minutos de tallarnos el recto, PR sacó de golpe sus dedos y un "ay" estruendoso y prolongado emitido a dúo se escuchó en la habitación, nos dolió cuando lo sacó.

Nos dijo que nos acostáramos de lado dando el frente, me recosté y quedamos cara a cara rozándonos la nariz.

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Levanté la pierna que quedaba arriba, la pasé por encima de su cadera hasta su cintura, de esta manera si PR quería meterme de nuevo su dedo le sería más fácil y me ardería menos. Marthis dobló la pierna para abrir el culo lo más posible.

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PR dijo con voz determinante; "bésense", Marthis agarró mis caderas y nalgas jalándome hacia ella, la imité y nos besamos con furor. Fue un beso profundo, de lengua, no sentí nada en ese momento, supongo que PR se limitó a observarnos. A muchos hombres les gusta ver mujeres besándose.

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Mientras seguíamos besándonos me abrían las nalgas, vi que PR nos las abría a ambas sólo para ver el interior, como si no lo hubiera visto antes, en especial a Marthis.

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Le pregunté que hacía y Marthis se adelanto a decir que buscaba un tesoro, PR contestó que buscaba chocolate, ella replicó que si quería encontrar chocolate en mí debía buscar más adentro, reímos aunque yo con pena.

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Marthis y yo nos besábamos, PR tomó nuestras nalgas empujándolas para que nuestros vientres se unieran y nuestros pubis chocaran, nuestros senos se oprimían con fuerza, recuerdo que cosquilleo que me causaba unos de sus pezones en mi pecho. Él siguió acariciándonos las nalgas y luego metió su dedo en medio de ellas.

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Fue descendiendo hasta mi ano, posó su yema haciendo movimientos circulares, eso me incendió al igual que a Marthis, suspiré profundo mientras ella gimia con fuerza, dejó de besar mi boca y siguió en la mejilla hablándome en voz muy baja:

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"Que…ya…me…lo...me…taahhh"

"Pu…sss…di…lehh" Me respondió ella.

"No…que…no…mhmhm...ame…que…se...a…pure"

Continué susurrándole: "Di…le…que…no…se ha…ga…pen…dej… ¡¡¡¡¡¡OOOOOOOOHHHH!!!!!!

-

En ese momento metió medio dedo de golpe en el ano.

-

Marthis soltó una carcajada por mi grito, siguió riendo un rato hasta que emitió un sonido parecido a un ladrido, PR le había metido el dedo a ella también. Pocas cosas en la vida son tan difíciles de hacer, como reír con un dedo en el ano.

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El chico caribeño metió un dedo más, afortunadamente a estas alturas estaba bastante lubricada y con mi postura, no era tan doloroso y si muy placentero, con mi amiga procedió de la misma manera. Los metía y sacaba suavecito, el concierto de gemidos se volvió a escuchar.

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Dejé de besarla y volteé a verlo, los músculos de hombros y bíceps se tensaban al hacer esos movimientos, vi en su cara mucha concentración, parecía que realizaba un trabajo y no un acto de placer, estaba gozando pero más preocupado por hacer las cosas bien, brillaba por el sudor, en su piel oscura se reflejaban las luces del ambiente, de nuevo vino la idea; es más difícil para el hombre realizar el acto sexual que para la mujer.

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Su pene ya estaba bastante grueso y estirado aunque aun apuntaba para abajo. Decir qué ricos culos, cada agujero es una cueva de osos, son un par de pantanos rodeados de follaje que se pudre por la humedad.

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A cada frase Marthis decía sí, alargando el sonido final, me excitaban sus movimientos dactilares y sus frases hasta que yo empecé decir sí, de manera similar a Marthis.

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Hubo dos frases que en ese momento se me hicieron un poco pasadas, pero se me grabaron:

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"Que perras tan calientes que son ustedes"

"Que rico olor a culo están dejando aquí"

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Fingí que no había escuchado mientras Marthis seguía diciendo sí a todo.

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Volvió a decir algo de nuestros traseros y respondí:

"Y… a… que… que…rías… que…olie…ra…des…pués… de…lo…que…nos…estás…ha…ciendo…wey

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Marthis soltó un "já" y me dijo, qué respondona eres.

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Contesté pausadamente casi telegráfica, "ni modo que oliera a rosas", no me dejó terminar, me empujó los dedos hasta el fondo haciéndome soltar un grito desgarrador. Marthis no se rió, sabía que le podía pasar lo mismo.

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PR sacó los dedos y nos pidió que le hiciéramos espacio en el centro de la cama, se acomodó boca y nos dijo que cada una se la chupáramos de nuestro lado.

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Me disponía a colocarme entre sus piernas cuando Marthis me detuvo diciéndome que me colocara como ella, se puso en cuatro con el trasero hacia la cara de él.

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El caribeño nos daba nalgadas fuertes y sonoras, los "ay's" no se hicieron esperar, entre más nos nalgueaba más levantábamos el trasero y nos calentábamos, no sé porque…

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Mientras a una nalgueaba a la otra se la apretaba. Me parecía increíble me daba temor ese salvajismo que días antes había presenciado y aterrorizado, y ahora me estaba enloqueciendo de placer. Puse mi quijada en la cama levantaba el trasero y esperaba con deseo - temor la siguiente nalgada.

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Cada nalgada era más fuerte que la anterior deseaba que PR se concentrara sólo en mí, quería que me nalgueara tanto que al día siguiente no me pudiera sentar. No soy masoquista pero me habían llevado al camino anhelado y necesitaba una nalgada más.

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PR preguntaba sí queríamos otra y ambas respondimos que sí, como artista en concierto decía que no nos oía, que lo dijéramos más fuerte, gritamos sí varias veces, el seguía con pose de artista a estadio lleno.

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Marthis dijo que a ella más, yo dije que no, que a mí más, ella replicaba lo mismo convirtiéndose en un duelo cual de las dos quería más.

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A ese punto habían llegado las cosas…



viernes, septiembre 29, 2006

La penetró y lo sentí yo

PR dijo que la que pidiera mas nalgadas, con más ganas ganaría, seguimos pidiendo y él cada vez nos nalgueaba con más saña, se oían los "clap" como si fueran aplausos retumbando en las paredes.

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Tenía el pene a lado de mi cara y notaba como se estaba engrosando, del otro lado de su cuerpo la cara de Marthis acusando los efectos del castigo y la escuchaba decir "así, así", "dame más", "pega méee".

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Ya teníamos las nalgas rojas, PR dijo que si queríamos mamarle la verga primero nos iba a nalguear, ambas dijimos inmediatamente que sí casi gritando.

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No se conformó con nalguearme, además me daba apretones muy fuertes, a Marthis le hacía lo mismo sólo que yo no los veía, se escuchaban los golpes sonoros en las nalgas, cuando las nalgadas son bien dadas producen un sonido muy fuerte y excitan mas a quien las recibe.

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Dijo, si seguimos así no voy a aguantar, se paró de la cama pidiendo que nos acercáramos, nos ordeno que nos hincáramos, comprendimos que quería que se la mamáramos las dos. Pidió que Marthis fuera la primera para que la dejara bien ensalivada para mí.

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Se la chupó desde la raíz dos o tres veces y se hizo a un lado para dejarme ahora a mí. No me agradaba la idea de chupar un pene ensalivado por otra, pero estaba tan excitada que me decidí a hacérselo.

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Me hinque frente a él, era imponente su pene color chocolate paradita y reluciente por la saliva de Marthis, acerque la cabeza con la boca cerrada hasta sentir la punta en mis labios, la fui abriendo poco a poco y la deje resbalar suavemente hasta llegar a la raíz.

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Oí la exclamación sonora de PR, era un "ahhhhh" prolongado, y alcanzó a decir qué rico mamas chiquita. Marthis le dijo, "es una mamadora consumada", "para esto nació esta hija de la…" y no terminó la frase…

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Todo esto cuando apenas la había chupado un par de veces, PR tenía experiencia y no quería terminar antes de tiempo, inmediatamente me pidió que cesara y que me hiciera a un lado, estaba de pie, nosotras hincadas frente a frente, su pene erguido entre nuestras bocas pidiendo que se la lamiéramos de los lados. Marthis le daba besos desde la raíz y hasta debajo de la cabeza, hice lo mismo, los labios de Marthis rozaban los míos, era una sensación extraña pero excitante, él literalmente aullaba.

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De los besos pasamos a las lamidas, en lugar de sentir los labios sentía la punta de su lengua en la mía, los aullidos iban en aumento. PR se agarró el pene y dio un paso atrás, exclamando "ya", si siguen así no voy a aguantar.

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Pónganse en cuatro dijo, obedecimos y empezó a nalguearnos de nuevo, diciendo, "se las han ganado por putas". Ahora me pegaba con ambas manos, me dolió mucho, tanto que solté un grito agudo.

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Marthis soltó una carcajada y PR le dio nalgadas dobles, no gritó pero soltó un sonido ahogado muy fuerte bajando la cabeza, no pude reírme con la misma soltura pero me dio gusto que recibiera castigo de inmediato.

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PR nos nalgueaba aumentando la velocidad, de nuevo se oía el concierto de gritos y quejidos era un ¡ay!, doliente uno tras otro, a más dolor, más nos empinábamos levantando las nalgas. Marthis apuntaba al techo con la quijada clavada en la cama al igual que yo.

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Después nos metió un dedo en el ano a ambas, los metía y sacaba con mucha energía, daba empujones hacia adelante y ambos cuerpos avanzábamos y retrocedíamos de manera acompasada, nuestros quejidos continuaban, a punto de venirme cesaron sus movimientos, me dijo que me acostara boca arriba con los pies en la cabecera, el se sentó junto a mi hombro, no tenía idea de lo que él quería hacer.

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Me dijo que levantara las piernas y doblara las rodillas hasta que tocaran mis hombros, mi trasero quedó hacia al techo, me abrazó por la cintura rodeando mis muslos para aislar mi trasero del resto del cuerpo, me metió un dedo en el ano, lo metía y sacaba como pistón.

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Marthis se acercó y empezó a acariciar y a apretar mis nalgas, ella también metió un dedo y sentí como me hurgaban ambos.

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Mientras PR metía y sacaba enérgicamente, Marthis hurgaba por dentro tallándome el recto con la yema del dedo diciendo que ya habían encontrado la fábrica de chocolate.

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Me estaba viniendo, me preguntó si quería que siguieran, dije que sí. Marthis me dijo que si quería que me ayudaran a terminar que se los pidiera, se los pedí. Marthis insistió en que lo pidiera por favor y con ganas, les dije "por favor sigan así". Mi amiga mencionó que agradeciera que no me hicieran rogar por mas placer, poco me faltaba para hacerlo…

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Siguieron así, me parecieron décadas, PR como pistón y Marthis como exploradora de rectos, llegó la sensación que subía por la columna explotando en mi cerebro y desatando un grito desgarrador, ahí fue cuando les pedí que cesaran. Marthis quería seguir "torturándome" pero PR ya necesitaba penetrar.

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Marthis sacó el dedo y pasó su mano de mi ano hasta mi vulva y de regreso varias veces para embarrar de adelante hacia atrás y viceversa, buscaba ensuciarme lo más posible, hizo un intento de limpiar su mano en mis nalgas y monte de Venus, me ensució aún más.

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PR me volteó boca arriba y se montó sobre mí, colocó su pene entre mis piernas yo las cerré lo que más pude, al sentir mi humedad le dijo a Marthis que lo estaba embarrando mucho y que gracias a mí a ella no le iba a doler, que me lo agradeciera, Marthis me dio un "gracias" muy pícaro.

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Se recostó sobre mí besándome, levantaba las caderas y violentamente las dejaba caer, su pene recorría toda mi vulva con este movimiento, al tener mi cuerpo cubierto con PR y Marthis tuvo que conformarse con lamerme y morderme las axilas.

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Mientras lo hacía PR arreciaba sus movimientos empezando a pujar, me preguntaba si me gustaba, respondí que sí. Marthis pregunto si ahora no me quejaba de los movimientos salvajes.

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Llegó de nuevo la sensación del orgasmo y lo exterioricé, PR levantó hombros y cabeza empezando a empujar con fuerza y rapidez, Marthis aprovechó el momento y me empezó a besar. Ahora ni siquiera pude gritar por los besos intensos.

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Me empezaron a lamer y a succionar los senos, ambos me pusieron una mano en la vulva, yo abrí las piernas, me encontraba muy laxa y ellos a punto de estallar, el siguiente paso era la penetración. PR nos acostó boca arriba pegando nuestros vientres y bustos. Sentí los muslos de Marthis presionando mis nalgas, señal de que había abierto y levantado sus piernas.

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Nos pidió que nos besáramos, lo hice con una sensación que jamás olvidaré, su boca y el sonido desde lo más profundo cuando PR la penetró a plenitud.

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No existen palabras ni letras para explicar lo que sentí, lo que sintió ella, cualquier mujer entenderá, los hombres lo imaginaran, la vibración que transmitió en su boca al sentir el pene entrar, ese abrir y cerrar de ojos y tenerlos en blanco es una sensación que no se puede olvidar.

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Sentí que PR abrió mis nalgas y metió su dedo en mi ano, no duró mucho así, no estaba cómodo o prefería atender a Marthis.

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Aproveché para sentarme con las piernas abiertas en el vientre de ella, quería embarrarla en venganza, fui subiendo tallando mi vulva y ano en su vientre y pecho hasta llegar a su cara, pasé mi vulva por su boca y seguí a su nariz para restregarle mi intimidad en la cara.

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Sentía que la iba embarrando todavía había mucha humedad en mí, no se quejó, esperaba que dijera alguna de sus cosas picarescas pero no fue así, estaba tan excitada que no pensó en que lo hice por ensuciarla.

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Coloque mi vulva en su boca, empecé a moverme, me lamía muy bien, con cada movimiento embarraba mis líquidos en sus mejillas y nariz.

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PR me volvió a acostar sobre ella pero como Marthis estaba demasiado sucia de líquidos vaginales me hice tonta y me recosté sobre ella boca arriba, mi espalda sobre su busto y vientre.

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Marthis me tomó fuertemente del busto y PR empezó a acelerar sus movimientos, ella empezó a gemir y pujar muy alto, daba grititos cortos y yo sentía como un terremoto por los movimientos de ambas.

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Cuando PR se iba a venir se la sacó y se masturbó lanzando su semen sobre mi vulva, sentí su ardor porque estaba tan lubricada que me protegía del calor intenso del semen, terminó su descarga en la vulva de Marthis.

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Volvimos a tomar las posiciones iniciales, él en medio y nosotras acurrucadas a su lado con sus manos acariciaba nuestras nalgas.

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Quedé exhausta, mi cabeza en su pecho, quería quedarme dormida por un rato pero no fue así…

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domingo, octubre 01, 2006

Respecto a algunos comentarios.(RE-edición)

Nota: De nuevo tuve problemas para meter el positivo en un nuevo post, así que lo incluyo en este mismo.

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Ahora voy a dedicar este post a responder más a fondo algunos comentarios que recibí durante la semana.

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El siguiente es un extracto de comentarios vertidos por el lector dr. sutil:

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Dr. Sutil dijo...

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"...Para ser honesto cada día me interesa mas saber como te coge desde hace dos años (o más) Don Q. Para haberte enamorado del maduro galán debe ser porque es el maestro de los maestros adolescentes que has tenido en tu vida."

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"...Es una sugerencia, las chicas de tu edad agradecerán que les digas como se conquista a un tipo como Q, o que deben hacer para llevarse a la cama a la chica de sus sueños, habrá quien lo desee, digo yo.



En el caso de tus lectores masculinos queremos saber como mantener atendida a las chicas de tu edad sin la ayuda de productor farmacéuticos que potencian la fuerza sexual."


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Bueno, como dije al responder este comentario, a Don Q, no se le conquista propiamente, él te conquista cuando le gustas pero, ojo con lo siguiente:

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A don Q le gusta ser muy galante para irte conquistando. Le gusta ser amable y muy caballeroso; Llenarte de piropos y halagos todo el tiempo. Lo hace a cada momento PERO...

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Si eres una chica guapa, de muy buen cuerpo y cara hermosa pero hueca por dentro; Si eres una mujer sin conversación, sin cultura, sin conocimientos de nada, Don Q te usará y desechará como papel higiénico usado.

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Hombres como Don Q, de mundo y de cultura amplia, a las chicas ignorantes y/o bobas, se las cogen y las tiran al desagüe. En ese aspecto Don Q y los hombres como él son implacables. Ven a esas chicas como "Úsese y deséchese. Y en gran parte creo que esas mujeres tienen la culpa por no superarse y conformarse con lo que la naturaleza les dio.

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Una mujer así difícilmente puede aspirar a un hombre como Don Q y eventualmente terminará con alguien de su nivel.

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"En el caso de tus lectores masculinos queremos saber como mantener atendida a las chicas de tu edad sin la ayuda de productor farmacéuticos que potencian la fuerza sexual."

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A esto lo que te puedo responder es que Don Q es potente por naturaleza, no he sabido que utilice ningún tipo de medicamente para eso pero, no me parece mal que los hombres se auxilien yendo a ver al médico y les recete algo para vigorizar su energìa sexual. Repito, siempre y cuando sea con prescripción médica.

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"Todos sabemos que Q es un hombre adinerado, eso debe ayudar, en la cama debe ser un Tigre con sabiduría y experiencia para tenerte feliz a ti que eres una Diosa y darse el lujo de buscar - en ocasiones - compañía de mujeres muy jóvenes como tú lo dices.



Dinos por favor como son tus maratones sexuales con Q que te hace, como te lo hace, que le haces y como se lo haces, para ser claro, dinos como se cogen TINA y DON Q."

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Esas maratones sexuales las pienso describir en su momento aunque quizá adelante algunas estos próximos fines de semana por venir.

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Dr. Sutil dijo...

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"No hay mujer que no le guste ser penetrada con dedo y verga por el culo. Lo que sucede es que hay sujetos que por prisa no saben atender y preparar el orificio para que suceda rico.



Todo lleva un tiempo y habiendo dolor, es momentáneo, después llega el placer y mutuo, en el culo hay la mayor concentración de terminales nerviosas que cuando son bien atendidas puede llegar a ser enloquecedor con la frotación y más cuando se llena por semen, las chicas lo agradecen de verdad…



Y como dice TINA, estas cosas hay que probarlas de muy jovencitas, de mayores se hacen mañosas y ajenas al placer.



Quienes no haya mezclado dolor y placer en el sexo, esta a años luz de conocer una de las caras de la lujuria. "

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Como ya dije antes, una vez conocí a un cliente que decía que prefería las mujeres jóvenes porque después de cierta edad, se bloquean, se vuevlen de ideas fijas y ya no quieren conocer nada nuevo y además se vuelven muy miedosas, en detrimento de su relación de pareja y en perjuicio directo de su hombre. Pero eso sí, si llegas a tal edad y ya lo has probado, lo que sea, no temes repetirlo, por consiguiente, no hay que bloquearse ante algo a ninguna edad, en especial de joven, para que cuando llegues a esa edad, no te sea nuevo y no te acobardes.

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Y por último un comentario que me llegó ayer:

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Miguel Rivera dijo...



"Una vez leí un libro de fantasías para mujeres (que a los hombres nos encantan) donde su autora recomienda que le dediquen un poco más de intimidad a su lectura. Que no lean mientras esperan el camión, sino que vivan la experiencia... y creo que aquí también aplica el consejo. Si les gusta leer a Tina en el trabajo está bien, pero mejor dedíquenle un rato por la noche y lo disfrutarán de una manera más intensa. No sé por qué, pero me encantó esa parte donde se abre la puerta e interrumpe el acto (publicada el viernes 28). No dudo que hayas vivido tantas cosas, pero tu vida parece una fantasía erótica que sigue y sigue. Te admiro, Tina. Saludos. "



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Éste lo dejo a consideración de todos.

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Creo que estos comentarios que he incluido hoy son para reflexionar.

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Por cierto, el próximo miércoles cuatro cumplo cinco meses aquí...

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Aquí incluyo el negativo cuyo positivo colocaré mañana, si es que puedo. Espero que se vea.

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Aquí coloco el positivo. Regresé al blanco y negro de alto contraste. Ojalá y se vea, me dicen por favor. Durará todo el domingo.

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La subí 2 veces porque hay personas que me están diciendo que no se veía. A ver si ahora sí. Me dicen por favor.

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Actualización:

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Ya la quité


lunes, octubre 02, 2006

Sus palabras me dieron miedo

Mucho de su semen quedo anidado en mi vulva, con cualquier movimiento sentía un gorgoreo en mi entrepierna. PR seguía acariciando nuestros traseros y cuando volteó a besar a Marthis me llevé la mano para confirmar que ten mojada estaba, era mucho, me llevé la mano a la nariz, el olor era distinto a lo normal, era mezclado el típico de pescado y cloro, esto confirmaba la gran cantidad de semen que había quedó ahí, el "líquido" era mucho más viscoso que el mío y eso es decir mucho.

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Pasé mi mano por encima de su muslo hasta su saco escrotal, lo hice por instinto, fue un movimiento impensado, deseaba sentir sus testículos, lo hice mientras ellos se besaban, él le dio mayor importancia a ella.

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Acariciaba los pliegues de su escroto donde se unen testículos y cuerpo, muy cerca del área perineal masculina, mi mano la reposé ahí.

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En ese momento recordé a Mark cuando tomábamos esa posición me gustaba acariciarle los huevos y él respondía acariciándome las nalgas poniendo su yema en mi ano.

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Se empezaron a calentar con los besos, PR me dijo que se la mamara, me disponía a chupársela, cuando me dijo que quería un sesenta y nueve, me trepé poniéndole el trasero en la cara y comenzamos a mamarnos.

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Es difícil describir el sabor que percibí, la sensación es algo que no puedo describir, estaba muy lubricada, como si se hubiera untado vaselina o mayonesa, como si trajera una capa de aceite a lo largo.

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Se la chupé hacia arriba para estirarla, se le pare bastante rápido, con cinco o seis chupadas estaba razonablemente dura. Marthis al verla aprovechó para chuparle la raíz, entre las dos en poco tiempo convertimos ese pedazo de carne blanda en un tubo compacto, rodeado de venas a punto de estallar. PR me pidió que me quitara cuando su pene estaba al máximo de erección.

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Me dio temor ver esa verga que parecía ser de madera labrada, no sabía sus intenciones y me atemorice, ellos, se dijeron algo que no capté. Marthis se colocó en cuatro, PR se hincó con su pene súper erguido en medio de ella, no me había enfriado pero de nuevo me dio temor pensar el estar en lugar de Marthis en ese momento, a los quince años aun guardas temores e inseguridades.

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PR me dijo que colocara mi cabeza al lado del trasero de Marthis, quería que viera como se la cogía. Me coloqué como lo pidió, quedé en el mejor lugar para presenciar lo que estaba por acontecer. La ensartó de un golpe, Marthis estaba súper lubricada y abierta, vi como la penetró hundiendo su miembro dentro de Marthis, vi como se perdía dentro de la carne.

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Marthis levantó la cabeza como si le jalaran el cabello exclamando; "Que rico, "cógeme papacito, cógeme mas", "métela toda", "dámela papi", "que verga". Vi como al sacarla venía llena de líquidos que escurría hasta sus testículos. PR le decía; "Qué buena estas perra", "que sabrosa raja tienes", "muévete mami", "atiéndeme putita".

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De repente se la sacó y me la puso enfrente, me dijo que se la mamara, que se la dejara limpia, la chupé un momento, la sacó de mi boca y se la volvió a meter a ella con mas pasión, esto lo repetimos cuando se sentía muy lubricado, yo se la chupaba para que se la siguiera cogiendo.

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En cada arremetida de PR se escuchaba un sonido acuoso producido por sus caderas al topar con las nalgas de ella, vi que los senos le colgaban y balanceaban de atrás para delante.

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PR la sacó casi toda, dejo únicamente la cabeza dentro pidiéndome que la lamiera cada vez que la sacara, él se la metía a ella y al sacarla yo la lamía, incluso se la llegue a besar.

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Mientras PR se la cogía yo le daba nalgadas, cada vez que él hacía el movimiento de caderas para sacársela, yo le daba nalgadas a mi caliente y puta amiga.

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Me enardecí, no sé por qué, no estaba sintiendo placer más que el de someter a una mujer muy cabrona y muy llevada, cada vez las nalgadas eran más fuertes y sonoras.

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Sus gritos no se dejaron esperar, entre más gritaba más fuertes eran las nalgadas que le propinaba y más fuertes las arremetidas de PR, estaba empapada en sudor por nalguear, PR lo mismo y Marthis ni se diga.

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La seguí nalgueando con furia pero entré en conciencia de que la estuviera lastimando, puse cara de asustada, PR sin dejar de cogérsela me guiñó el ojo en complicidad dándome a entender que no había problema, que siguiéramos dentro de los límites.

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PR se detuvo y le pregunté que pasaba, me dijo que si se seguía eyacularía, que necesitaba detenerse un momento. Durante ese respiró me dijo que me colocara frente a Marthis para que me la mamara, me acosté con las piernas abiertas, la cara de Marthis que seguía en cuatro quedo entre ellas.

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Me la empezó a lamer, PR seguía inmóvil con su pene erguido dentro de ella, se concentró en mi vagina, agarrándome la vulva y las nalgas, me las abrió y empezó a hurgar con su lengua, yo gemía cada vez más fuerte hasta casi gritar. Todo iba bien, PR empezó a moverse, la cabeza de ella oscilaba de atrás para adelante lamiéndome los labios.

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PR empezó con movimientos salvajes, Marthis se prendió de mi clítoris y de mis labios, dejó de lamerme y comenzó a chuparme. Empecé a gritar, le dije "espera idiota", estaba en un mar de placer y dolor, ni reírse pudo. Llegué al orgasmo con un grito, lo logré antes que ella, la forcé que soltara su boca de mi vulva.

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Preferí ver de cerca la penetración, observé otra vez como se le abría la carne al recibir ese tronco de madera oscura. Los movimientos de PR habían amainado cuando de repente volvió a moverse como una máquina a gran velocidad. Marthis se había convertido en una muñeca en medio de un terremoto, gritando, gesticulando y gozando aun más.

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Cuando más rápido de movía se la sacó y me la volvió a mostrar, pensé que quería otra chupada pero no, empezó a masturbarse, justo alcanzó a decirme que cerrar los ojos. El muy cabrón eyaculó en mi cara, sentí un mar de lava hirviendo en mi nariz, mejillas, pómulos y frente, sin olvidar mi boca, me dijeron que me recostara sin abrir los ojos, lo hice y sentí la lengua de Marthis en mi cara.

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PR me iba a acariciar la vulva pero Marthis le pidió que se detuviera. Pasó ambas manos por mi vulva para impregnarse de mis líquidos, para seguirme excitando. Cuando terminó las colocó bajo mis brazos y empujo hacia arriba para abrirlos, las pegó a mis axilas para embarrarme lo que había traído de abajo, limpiándoselas en mi monte de Venus.

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Nada vi por tener los ojos cerrados, Marthis seguía limpiando mi cara con su lengua, saboreaba el semen de PR como si fuera el mejor dulce.

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Marthis le dijo a PR que se bañara y se fuera porque teníamos que hacer limpieza en el cuarto y sería muy pesado. Quedamos tan agotados y satisfechos que ya no tuvimos más erotismo por ese día, incluso nos bañamos separadas cuando PR se fue.

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Marthis me dijo que ya estaba lista para cosas mayores, sus palabras me dieron miedo…


martes, octubre 03, 2006

Imaginar varios penes escurriendo por mí, se me antojaba


Estaba por terminar otro capítulo en mi vida, no volvió a haber tríos entre PR, Marthis y yo, la escuela y nuestras ocupaciones lo impidieron. Salí con algunos chicos más en Estados Unidos como era de esperarse en una chica de quince años.

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Con algunos de ellos fui al autocinema, a un drive in y al mirador. Me besaron, a unos les hice oral dejándolos sorprendidos y secos, siempre usé el truco del tampón, me funcionó y me seguiría funcionando por años.

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Cuando veía a Marthis me decía que el siguiente paso era la penetración, sostenía que no podía seguir así por mucho tiempo, que había llegado al nivel al que no todas llegan, ni a mi edad, ni siendo mayores.

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Me exasperaba porque no aceptaba que me dijera cuando perder la virginidad, nunca les dije a las demás cuando lo hicieran, no entendía por qué me lo decían a mí. Marthis no parecía comprender, ni respetar mi idea de regresar virgen a mi país, y si acaso perderla ahí y con quien yo quisiera y sintiera deseo.

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Esto nos alejaba, a PR lo veía poco, cada vez que ocurría no perdía la oportunidad para ofrecerme una reunión mas con sus amigos o conocidos negros.

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La idea no me molestaba, es mas, me inquietaba, pero el tiempo que la escuela exigía, más el temor de estar excitados y que quisieran poseerme contra mi voluntad, me frenaba.

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En una ocasión caminando a casa se acercó, detuvo su auto y hablamos, me dijo que los conociera, que los tratara que me ofrecía hacer una reunión en casa de uno de ellos, que no habría compromiso y que no habría acercamiento íntimo, no acepté, ni siquiera pregunte cuantos chicos estarían, sabía que serían varios y me daba temor.

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Tiempo después PR repitió la operación, esta vez no estaba solo, iba con uno de los chicos en cuestión. Me invitaron a tomar una malteada, pense en negarme pero no quería que me tomaran por racista si me negaba, era inofensivo tomar una bebida en un lugar público. Acepté y fuimos a la fuente de sodas, estuvimos los tres conversando y riendo, en ningún momento hicieron alusión al sexo, ninguno de los dos hablo de mi cuerpo, tampoco se mencionó lo de la reunión.

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Me llevaron al lugar a donde me habían encontraron, nunca tocaron mi cuerpo, solo mi mano para ayudarme a subir y bajar del auto. De alguna forma me hacía falta Marthis, con su locura y desfachatez me empujaba a hacer cosas y a tomar decisiones rápidamente.

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Me había surgido la duda si PR les había contado lo que había pasado con los gringos y el trío con Marthis.

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PR me volvió a buscar, me pregunto qué había pensado. En esta ocasión fui yo la que le pedí que me invitara una gaseosa (o soda, como dicen allá), quería hablar con él.

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Dijo que sí, en el trayecto le dije que parara en un lugar tranquilo como por el que pasábamos, era un parque, nos bajáramos del auto, él insistía que nos quedáramos ahí, pero lo convencí de bajar a caminar.

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Pregunté qué les había dicho a sus amigos de mí, que si sabían lo que había pasado. Me dijo que sabían que yo le gustaba mucho y que pensaba que a mí me gustaría hacerlo con ellos sin que hubiera penetración.

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Le dije, tu comprendes y respetas mis deseos, Marthis no lo hace, quiere que pierda mi virginidad, esta obsesionada. Sonrió diciéndome, ella se preocupa por ti, piensa que sería mejor para ti perderla ya, té falta tan poco, remato.

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Le dije, esta loca y seguí preguntándole acerca de lo que sabían sus amigos, reconoció que les había dicho que me había visto desnuda estando con Mark y que al verme creció su gusto y deseo por mí, sólo eso dije, no me pareció malo, ya que ahí hacerlo con tu novio presente y delante de otros, no es mal visto. PR insistió, yo me negué rotundamente.

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Días después me dijo que había hablado con Marthis y ella proponía que varias mujeres hiciéramos un "pijama party" jugábamos al strip tease, a veces lo hacíamos desnudándonos todas al mismo tiempo, o una por una acaparando la atención de las demás.

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Le había dicho que para convencerme él sugiriera que fuera strip tease completo sin tocarme, y él agrega que ellos se masturbarían antes mis ojos y a mí alrededor mientras bailaba quitándome la ropa. Me dijo será tu despedida, - en semanas ya estaría en mi país -, seria un recuerdo imborrable, una emoción fuerte y una experiencia más, aunque no lo exterioricé.

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Le dije no, pero con la mirada las mujeres queriendo decir si, nos dan tiempo y si nos insisten probablemente lograrán que digamos o hagamos lo que ellos quieren. Al decir no se sonrió, me guiñó el ojo diciéndome que ya hablaríamos, sonreí discretamente, se volvió jalándome para besarme en la boca con mucha lengua, yo no quería pero mi instinto me hizo ir a sus a sus labios, se despidió guiñando de nuevo el ojo, quede confundida, con mil ideas en la cabeza y su saliva en mi boca…

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Siempre fui pasiva en mis relaciones, me gusta que la otra persona tome la iniciativa y lleve el timón, un strip tease es activo y no va con mi naturaleza, pero decidí no cerrarme a la idea, tenía curiosidad y solo esperaría que tenía en mente, si me volvía a llamar estaría dispuesta a escuchar sus planes para mi despedida..

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miércoles, octubre 04, 2006

Les baile vestida y los enloquecí


No pasó mucho tiempo antes de que me volviera a buscar, fue cuestión de días, algo que ya mencione es que había pasado tiempo sin que nadie me tocara, mi cuerpo ya pedía algún tipo de actividad de índole sensorial.

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Amanecía mojada en las mañanas, con la proposición de PR mi humedad se acrecentaba por el resto del día, otra vez vivía algo nuevo para mí. No era lo mismo hacer un strip tease en broma rodeada de chicas de mi edad, que hacerlo frente a hombres, algunos de ellos totalmente desconocidos.

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No había decidido a aceptar su proposición, el peligro de una violación estaba latente, incluso era palpable el que yo misma cediera o lo pidiera en el momento en que se dieran los hechos.

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Ese día regresaba a casa después de un entrenamiento de basquetbol en una cancha pública, el lugar estaba relativamente cerca y prefería caminar sin tomar una ducha ahí mismo, en ocasiones me bañaba en las regaderas públicas de la escuela pero trataba de evitarlo, no por pudor sino por la comodidad de usar mi propio baño.

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Sólo me cambié, me quité la ropa de entrenamiento y me puse una blusa de tirantes delgaditos, una minifalda de tela también delgada. Mi ropa interior estaba empapada de sudor, parecía que la hubieran sacado de remojar, no quedaba más remedio, sin olvidar mencionar que en esos días lubricaba sobremanera.

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Iba en camino cuando un auto se orilló, era PR con su amigo negro, me saludaron y después de una conversación me invitaron a que fuéramos a la casa del chico de color. Dudé diciéndoles que no podía porque tenía que bañarme, me contestaron que no importaba, que no había ningún problema.

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Era temprano y eso era favorable, otro factor positivo para mí era que estando empapada en sudor, ellos tomarían distancia física y lo último que les gustaría ver seria una mujer así y menos tocarla, así que acepté la invitación y me subí al asiento trasero del auto, me dijeron que me traerían de regreso ya que el negro vivía muy lejos.

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Conforme nos acercábamos a nuestro destino seguía sudando, empapando la blusa, así que no me recargare en el asiento. Al llegar a la casa saludaron a otros dos negros, los cuales nos alcanzaron en el "drive way".

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Al descender vi que la silueta de mi trasero había quedado marcada en el asiento, ellos no lo notaron, con la pena me dije, "pobre cabrón" y me reí hacia adentro, después de todo se los había advertido, yo venía de entrenar.

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Me los presentaron afuera de la casa, entramos todos, éramos PR, el negro que ya conocía, los otros dos y yo, no había nadie en casa y no quise preguntar el motivo.

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Sentados en la sala empezamos a conversar y vi que eran buena onda, diferente a como los pintan en la televisión y el cine.

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Se comportaban bien, no eran groseros, no veía que fueran adictos a sustancias, ni ladrones. Quizá haya negros así, como de cualquier color, pero ellos no lo eran, pero desde luego que no eran unos santos. Me sentía bien con el respeto que me mostraban pero no dejaba de haber recelo por no conocerlos a algunos de ellos.

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PR les dijo que estaba por regresar a mi país y que me había propuesto como despedida que les hiciera un strip tease. Todos empezaron a vitorearme, PR replicó que yo no quería, que era virgen y no quería dejarlo de ser, él aseguraba que no me tocarían si no quería, que solo se masturbarían ante de mí.

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Todos aplaudían y chiflaban a favor de la propuesta, me quedé muda, sólo sonreía, me dijeron que me animara, que me respetarían y que recordara que estaba por regresar a mi país. Les dije que si, pero que sería otro día ya que venía de entrenar y no me sentía cómoda, al unísono clamaron que no era problema, que lo hiciera en ese momento, que no sabríamos si habría otra oportunidad.

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Traté de calmarlos pidiéndoles agua, PR se ofreció y me trajo una coca cola, después recapacitó y me pidió que fuéramos a la cocina para que escogiera el refresco de mi predilección. En la cocina conversamos en español, exponiendo razones para el sí y para el no, le explicaba que estando tan sudada no era apropiado, él insistía que no era inconveniente.

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Se acercó oliendo mi cuello y pecho como sabueso, tu olor es dulce dijo, es imposible estoy muy sudada conteste, entonces tu sudor es dulce y sonrío, dijo algo rápido poniendo su cara entre mis senos moviéndola de un lado a otro haciéndolas rebotaran, con el movimiento me las sacó y los empezó a chupar.

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Pensé decirle que no fuera sucio, el solo decía que estaban deliciosas mis tetas. Pensé en quitarlo pero mis hormonas ganaron, hacia tiempo que nadie me atendía, por eso lo dejé un rato. Preguntó si quería que las mamara un "ratico" como dicen ellos, contesté que sí bajando la mirada y gozando su boca.

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Mi excitación crecía, reaccioné quitándolo, acomodé mi brassiere y le dije ya no, estoy muy caliente, me dijo que aprovechara mi calentura y aceptara hacerles strip tease.

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Estaba con la boca abierta cuando PR me tomó de la mano y corriendo me llevó a la sala. Se dirigió al aparato de sonido oprimiendo el botón del CD, evidentemente ya tenían todo preparado, era música supuestamente erótica de la que venden en los sex shops.

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Se paró frente a ellos con la música a todo volumen y les pidió que aplaudieran hasta que me animara a bailar. Me quedé congelada, ellos aplaudían y coreaban mi nombre, yo hacía movimientos imperceptibles de atrás hacia delante como titubeando sin saber si dar un paso o no.

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Sus aplausos y vítores eran más amables que lujuriosos, me animaban, PR dijo, "sólo báilanos, sin strip tease". Eso me parecía más fácil, entre aplausos, chiflidos y mi nombre siendo gritado en coro caminé al centro del salón y no lo niego, con sonrisa porque se siente bonito que te lo pidan con esa vehemencia aunque sea un pequeño grupo.

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Comencé a bailar despacio al ritmo de la música, era un CD con una sola canción larga sin interrupciones entre canción y canción. Movía las caderas, decidí hacerlo erótico como lo hacíamos las chicas y yo en el pijama parties, me toqué las caderas, subí las manos por la cintura hasta llegar al busto, luego por la nuca levantando el cabello, elevé ambos brazos, con una mano recorría la otra mano pasando por el antebrazo, el codo y el bíceps, hasta llegar a la axila.

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Por instinto y lo recalco, después supe que así lo hacen las strippers de table dance y lo llegué a hacer profesionalmente, doblé las rodillas, fui bajando lentamente para después subir.

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Estaba excitada pero la sensación que no sólo era esa, cuatro hombres con los ojos puestos en mí, aplaudían apoyándome y vitoreándome. No sólo estaba excitada, estaba halagada, cuando una mujer se siente halagada con sinceridad se siente a gusto, y cuando se siente a gusto puede llegar muy lejos.

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Volví a levantar los brazos moviendo las caderas de forma circular como lo había hecho Marthis, empecé a girar sobre mí eje sin dejar de mover las caderas, ellos seguían gritando y aplaudiendo, cuando doblé las rodillas me habían visto los calzones, me apené un instante y la excitación creció en mí.

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Giré una vez más, doble las rodillas frente a ellos, quería ver sus miradas las dirigían a mi entrepierna. Con los brazos en alto dejé de mover las caderas y abrí las piernas, fui doblando las rodillas hasta quedar como un catcher de béisbol.

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Aplaudían y gritaban mi nombre con más vehemencia, sus cabezas imitaban movimientos de serpiente para ver entre mi ingle, la sonrisa en mi cara, al ver su interés animal aumento mi excitación al mil por ciento.

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Decidí hacer movimientos sádicos para torturarlos más, les di la espalda y fui bajando mi torso hasta tocar la punta de mis pies. En esta posición movía suavemente las nalgas en péndulo, hice un último esfuerzo al elevarlas más para que pudieran ver mis calzones. Permanecí en esa postura y con esos movimientos de nalgas. Cada vez los gritos eran más fuertes, eran ensordecedores.

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Cuando quedé de cara a ellos recibí un halago aún mayor, mientras les bailaba dirigí mi mirada a la entrepierna de cada uno y vi un bulto que no había minutos antes, ¿qué mayor halago para una chica saber que ella sola se las paro a todos?

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Los gritos coreando mi nombre con piropos cambiaron por algo que me llenó de nervios y emoción, gritaban el famoso "Take it off! Take it off!". Pidiéndome que me quitara la ropa, el equivalente aquí es el famoso "mucha ropa" que tiempo después me gritarían todos los días en mi vida profesional.

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Vi de reojo a PR como diciéndole qué hago, me guiñó el ojo y asintió con la cabeza a manera de apoyo para que siguiera adelante. Me encontraba en una encrucijada, por una parte yo había llegado a ese punto por ellos, por la otra era responsable por la forma en que estaba llevando a cabo el strip tease.

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Siempre que hago algo, me gusta hacerlo bien.

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¿Qué hacer entonces…?


jueves, octubre 05, 2006

Estaba decidida a llevar a cabo mi sucia idea.


A decir verdad la blusa me estorbaba, me molestaba la humedad en mi torso gracias al baile y a la exaltación, estaba sudando profusamente. Pasaban mil cosas por mi mente, todas incluían el strip tease pero ¿cómo…?

Pensé en quitarme la ropa interior sin quitarme la exterior, me pareció absurdo porque me presionarían a quitarme todo y accedería, pensé en negarme pero, a estas alturas no deseaba negarme, por lo tanto decidí hacer lo que hacen todas, quitarme primero la blusa, la falda, etc.

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En ningún momento dejé de bailar y mover las caderas, seguían aplaudiendo y rabiando con mayor intensidad, decidí echarle valor y sonreír. Levanté los brazos y giré hasta darles la espalda, los crucé a la altura de la cintura para tocar los bordes de la blusa, volteé a verlos con miradas y sonrisas pícaras y empecé a subir la blusa.

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Al ver mi espalda desnuda ya no gritaban, ladraban, aullaban como si nunca hubieran visto una mujer en su vida, cuando menos así lo parecía. Cuándo por fin me la quité escuché un ¡ah! y un ¡eh!. Retumbando en las paredes, en mis oídos y en mi mente.

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Sostuve la blusa en alto aun de espaldas a ellos y gire como si fuera la reata para lazar un caballo. Me di la vuelta y acerqué bailando sin dejar de mover la mano como si trajera un lazo, pasé muy cerca de cada uno, no sabían si mirar arriba o mirar al frente para ver mis pechos bajo el brassiere.

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Algunos intentaron tocarme pero se reprimieron, lo cual me dio aun más confianza, todo parecía que cumplirían su palabra. Ya de nuevo al centro de la sala les lancé la blusa, dos de ellos forcejeaban por quedársela, uno lo logró y se la llevó a la cara, la pasaba por sus mejillas y la olía, eso era más estimulo erótico para mí ego femenino.

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En lugar de quitarme la falda inmediatamente seguí bailando al compás de la música y la levante para mostrarles mis muslos, mi idea tuvo más éxito, no sólo aullaban sino que se tomaban su bulto entre las piernas, al parárseles se sentían incómodos pero esto no los detenía para seguir alentándome.

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Mi ropa interior estaba extremadamente húmeda, se transparentaban mis pezones, los escuché comentar mientras seguía bailando, levante la falda hasta el pubis, no sé si fue buena o mala idea pero los enloqueció aún más. Bajé la mirada, el calzón parecía como recién salido de la lavadora, los pelos se transparentaban por completo.

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Moví las cejas de arriba a abajo viéndolos a ellos, como preguntándoles si les gustaba lo que veían, y los clásicos "wow!" y "baby" para acá y "baby" para allá no se hicieron esperar, bajé la falda y me llevé las manos a la espalda para desabrocharla y bajar el cierre.

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En lugar de quitármela de golpe la deslicé circularmente por mi cintura quedando el cierre en mi cadera, volteé de perfil a ellos con el cierre abajo, mostrándoles el calzón y el nacimiento de la pierna, di la espalda y la dejé caer al suelo, me empiné a propósito, por mi húmeda podían ver mi vulva y área perineal bajo del calzón.

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Me saqué la falda, la lancé por mi hombro, causó un efecto menor que la blusa, quizá porque la falda no está tan en contacto con la piel, sin embargo al voltearme vi que quisieron tomarla y lo logró.

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Me encontraba en ropa interior frente a cuatro hombres jóvenes negros que tenían el pene tan erguido como hasta de una bandera.

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Seguí adelante, les bailé un rato más, las gotas de sudor brotaban de mis senos y mis brazos, se habían convertido en chorritos hasta mi cintura (el strip tease es un ejercicio demandante para la mujer).

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Les bailaba en bikini con los brazos abiertos, vi que los pezones se transparentaban tanto que pareciera no traía brassiere, noté que lo mismo era con mi pubis, los pelos parecían una bola de estambre, supuse que lo mismo sería con las nalgas y la rayita.

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No tenía caso seguir en bikini, me llevé las manos a la espalda. Ellos adivinaron mis intenciones y aullaron aun más. Cuando afloje el brassiere me volteé y me tapé los senos y aventándolo atrás de mí.

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Los hombres se habían tirado para recoger el brassiere, al ritmo de la música les hice la señal internacional de "no" con el dedo, pidiéndoles que no se lastimaran, que tuvieran cuidado.

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Seguía tapándome los senos, moviendo los pies y las caderas con ritmo, me los cubría con el otro brazo dejando entre ver mis pezones. Me agaché y los aullidos se convirtieron en un grito como si fueran simios, no sabría explicarlo pero es como un "ugh", a la vez cierran el puño y mueven la mano en forma circular.

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Todos estábamos a punto de explotar, mi calentura era animal, pero me hizo razonar para condimentar aún más mi acto, lo pensé mis senos se contonearan de un lado al otro. Veía su reacción al ver "botar" mis senos, me gustó y aplacé mi idea para regodearme con su actitud.

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Tomé el elástico del calzón y lo estiré de un lado a otro, lo jalé hacia arriba para que vieran mis pelillos, y el nacimiento de mis labios mayores.

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Quería quitármelo con arte y erotismo, no se me ocurría nada, nunca había visto a una profesional hacerlo. Hice lo que se me ocurría al compás de la música, lo bajaba para que alcanzaran a ver un poco mi monte de Venus y lo volvía a subir a su lugar, me gritaban desesperados, me regodeaba con su desesperación, me sentía halagada, muy halagada.

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Hasta que me empiné de cara a ellos y lo bajé de un golpe.

Otra vez los "wow" los "aaah" a mí alrededor, era el momento de consumar mi idea.

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Les bailé un poquito más con el calzón en la mano, pedían que lo aventara, les hice la señal de "no" con el dedo mientras sonreía y me acercaba a ellos lentamente sin dejar de bailarles.

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Les dije que se lo daría al que se lo "comiera", ¿quién abre la boca? y todos la abrieron al mismo tiempo, al que tenía más cerca le dije "di aaah" abrió la boca lo que pudo y le metí mi calzón hecho bolita, le dije "chew!" (Mastica) lo empezó a masticar y le ordene que tragara el líquido que había en el calzón.

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Empezó a tragar saliva y lo mezclaba mientras que con su mano enroscarme los pelos del pubis. Simulé que no me había percatado por un momento, después le quité la mano.

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Mientras masticaba y retorcía mis pelos se vino una idea bastante sucia a la cabeza, pregunté si querían que les bailara más, el "yeah!" Se oyó sonoro, estimulante y halagador para mí.

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Sonreí, levanté las nalgas y me dirigí al centro de la sala,


viernes, octubre 06, 2006

Me manosearon, yo los ordeñe


Empecé a bailar en la sala totalmente desnuda, elevar los brazos al cielo y levantar la mirada me hacía sentir sexy, y sentirme sexy me hacía tener ideas muy sucias.

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Mientras bailaba modifiqué mi "sucia" idea, la dosifique por pasos para ver como reaccionaban ellos. Mi cuerpo brillaba por el sudor, los chorritos rodaban por mi vientre debajo de mis senos y brazos, los pelos de mi pubis tenían "perlitas" del sudor.

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Al compás de la música me fui a cercando a ellos, me puse frente a cada uno con los brazos en alto, en su entrepierna se distinguía un rollo de carne grueso y prominente.

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Pasé las manos por mi nuca levantando mi cabello mientras doblaba las rodillas, mi boca quedó en su ingle. El chico de turno movía las caderas como si tomara a una mujer, se tomé el bulto y lo apretó con fuerza para que se me antojara. Subí lentamente llevando mi mano a mi seno y con la yema recorrí la línea de donde nace y se pega al cuerpo para recoger el sudor acumulado, lo puse frente a mis ojos para ver como brillaba. Mi dedo estaba empapado, brillante y húmedo.

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Lance mi dedo extendido y se lo puse en la boca, sin titubear lo chupó como si quisiera arrancármelo. Cuando consideré que lo había chupado lo suficiente, bailé para quedar frente a otro haciendo lo mismo con la otra mano en mi seno.

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Él lamía mi dedo como si lamiera el tallo de un pene, se lo metió en la boca y succionaba con vehemencia, parecía que me lo arrancaría.

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No sería bueno hacer lo mismo con PR y el que faltaba, así que hice un cambio. Con el siguiente me llevé la mano a la axila y colecte todo el sudor que pude, puse el dedo frente a su cara y con la mirada le dije, "¿quieres?" Éste era al que se había "comido" mi calzón, no esperó para sacarlo de la boca, en lugar de lamer o chupar tomó mi mano hasta la muñeca y olfateo mi dedo. Replicó en términos de aceptación y lujuria por el olor de mi dedo, lo empezó a chupar con más fuerza que los anteriores, me llenó de saliva toda la mano.

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Al sacar mi dedo de su boca intente alejarme al centro de la sala para seguir bailando, pero PR empezó a gritar que él también quería que me colocara frente a él. Solté una carcajada de las que no se oyen, de las que abres la boca y te ríes en silencio.

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Me coloqué frente a él, pasé mi mano en especial mi dedo en su cara y la llevé a mi axila para de nuevo a colectar mi sudor. Vi con agrado como seguía con su mirada mi dedo, observaba fijamente mi axila, pero su interés mayor fue cuando lo fui acercando lentamente a su rostro. Abrió los ojos desorbitados como si fueran a degustar un manjar único en el mundo.

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Al tener frente a sus ojos mi mano la tomo y olió el dedo, como el chico anterior, pero al meterlo en su boca se hincó frente a mí. Estando así me chupó mucho rato, dejé que lo hiciera, no sé quien estaba más embelesado, si él chupando el sudor de mi axila, o yo teniéndolo de hinojos a mis pies.

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Noté que había una mancha en la entrepierna de su pantalón, vi a los demás y noté que tenían algo similar, quizá desde antes y no lo había notado.

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Saque mi dedo y regrese al centro de la sala para terminar con mi sucia idea antes de que se vinieran y no pudiera completar mi acto.

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PR se puso de pie y a empujones me acercó al "puff", especie de taburete o sillón sin brazos, éste era rectangular. Me dijo que me subiera en él y siguiera bailando, así lo hice.

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Todos se reunieron alrededor del "Puff", los tenía a centímetros, a un nivel inferior a mí. Es una perspectiva diferente, ver a "tu público" hacia abajo gritando, aullando, es muy estimulante.

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El ritmo de la música cambió de manera sincopada, muchos tambores batiéndose muy rápido, parecido a la música tahitiana, empecé a bailar a gran velocidad, movía mis caderas como batidora tan rápido como podía. Eran bruscos mis movimientos, los llegué a salpicar con gotitas de sudor expulsadas por mi cuerpo al compás de mis caderas. Seguía empapada, me detuve un momento porque cayó en mis ojos y me ardió, todos tranquilos y sin exigencias.

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Cambió el ritmo de nuevo, movía mis caderas en círculos girando y viéndolos uno por uno. Aplaudían ya no gritaban, estaban con las bocotas abiertas. Cuando daba la cara a uno, mi trasero quedaba frente a otro, sentía su respiración y aliento en mis nalgas.

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Era el momento de consumar mi sucia idea, estaban listos, cualquier cosa que les diera la hubieran aceptado de buena gana. Levanté mis brazos y en un pie giré sobre mi propio eje, debido a lo blando del taburete di un giro más, hurgando mis genitales, sentí que había suficiente humedad para los cuatro, sólo pasé el dedo por entre los pelos encima de mis labios.

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Saqué el dedo y se lo mostré al que tenía frente a mí, con la mirada le di a entender que probara mis líquidos. Se emocionó aplaudiendo fuerte y paró la trompa, abrí la boca, saqué la lengua y pronuncié un "ahhhhh" prolongado para que entendiera lo que quería que hiciera, obedeció como perrito bien educado abriendo su bocota y sacando la lengua.

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Me incliné, los que estaban atrás hablaban de mi trasero, "que culo", "se le ven los pelos", etc. Dirigí el dedo hacia su boca, él no la cerró, su mirada era de perrito agradecido esperando premio.

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A centímetros de su lengua subí mi dedo a la punta de su nariz, se sorprendió, los demás rieron, le dije que no se tocará, que si lo hacía no le bailaría. "Reach the tip of your nose with the tip of your tongue" (Alcánzate la nariz con la lengua.) Le dije.

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Pude hacer lo mismo con el segundo, pero el tercero me tomó de la mano y alcanzó a chuparme el dedo. Mientras me tocaba la vulva impregnando mis dedos se me ocurrió algo especial para PR.

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Baile frente a él llevando mis dedos a la vulva, hurgue a fondo con las dos manos, traía líquido vaginal en los dedos de cada mano, los puse en sus mejillas deslizándolos por los pómulos hasta las comisuras de la boca semejando las líneas que se pintaban los indios norteamericanos en señal de guerra.

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PR se acerco a mi oído y me dijo que era imposible seguir así, que si no me dejaría tocar cuando menos permitiera que se masturbaran sobre mí, titubeé, como siempre cuando me proponían algo nuevo pero pensé que sería mi oportunidad de vérselas bien paradas por y para mi, así que simulando fastidio e indiferencia, acepté.

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Estaba demasiado caliente, después de bailar viendo cuatro vergas erectas y listos para su masturbación por parte de sus dueños me hinqué en el "Puff" llevando mi mano a mi cuerpo, pasándola por las nalgas, tocando mi vulva y me comencé a masturbar sólita...

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Esto causó conmoción, mejor dicho, emoción en los chicos, que ya no gritaban, se limitaban a gemir y a respirar con fuerza. Vi el efecto causado, así que seguí un rato más, no era muy cómodo y no llegaría al orgasmo en esa posición. Antes de ponerme boca arriba me puse en cuatro y acerqué mi cara al chico más cercano, entendió mis intenciones, se dejó de masturbar y me puso la verga a mi boca que abrí automáticamente, se la chupé, era deliciosa, era verga de negro, la primera que chupaba en mi vida.

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Mientras lo hacía sentí besos, lenguas y caricias en mis nalgas y espalda, los dejé hacerlo, sólo reaccionaría en el momento que sintiera algo puntiagudo en alguno de mis dos agujeros, no permitiría que me metieran dedos en el ano, de hacerlo aceptaría la penetración vaginal que ya estaba deseando en ese momento.

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Me la saqué de la boca y giré buscando otra verga, cuando lo encontré la chupé mas concentrada, estaba escurriendo, mientras chupaba tragaba saliva con semen mezclado, era la segundo verga negra en mi boca.

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Hice lo mismo con el tercero, después de succionársela se vino en mi boca, no se lo tome a mal, al contrario, me tragué su semen, era un peligro menos.

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A PR le bese la punta y le pedí que me cuidara, asintió con la cabeza, me recosté boca arriba, quiso subirse y ponerme el pene en la boca con sus rodillas a lado de mis senos, le dije que no, que me cuidara, que no permitiera que me cogieran entre todos.

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Se bajó del "Puff" y se colocó a mi lado, siguió masturbándose. Me frote los labios, levante las caderas, cuando llegué al clítoris bajaba y subía flexionando las rodillas, viendo sus penes apuntándome mientras se masturbaban a punto de estallar.

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Volteé y chupé el pene de PR, deje de hacerlo porque la sensación no me permitía continuar. Uno de los negros, estaba a punto de venirse, se colocó entre mis piernas entendí que su intención era eyacular en mi vulva, le di permiso para que lo hiciera pero le dije; "remember, no fucking" (recuerda, sin penetración).

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Seguimos masturbándonos, no perdía de vista la punta de su pene, vi como se abría el agujerito, señal de que están a punto de eyacular en mi, emitió un grito enorme, un de "ahhhhh" muy largo.

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Abrí las piernas y los labios de mi vagina lo más que pude, él acercó la punta de su pene a mi vulva y clítoris, se la jalo más rápido hasta venirse sobre mí. En su excitación falló la puntería, la primera descarga fue en mi pubis, lo demás lo depositó a lo largo de la línea genital.

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Ya eran dos fuera de combate, el tercero traía mucha prisa, a empujones quitó al segundo y siguió jalándosela con fuerza y rapidez. Era el de peor puntería al eyacular, lo hizo con tal propulsión que el chorro me llegó a la cara, fue una línea blanca que alcanzó mis cejas, rozando el lagrimal y la comisura de mi boca, mis senos y pezones, mi vientre y mi monte de Venus. Siguió jalándosela, las demás expulsiones cayeron en mi pubis mezclando su semen con el del caliente anterior.

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PR absolutamente excitado con todo lo que veía eyaculó en mi cara, llegó a mi cabello, mis mejillas, la boca que tenía abierta y entro a mi lengua.

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Seguí masturbándome, PR me embarraba la cara con su semen, los otros hicieron lo propio en mi torso, embarraban mis senos y pubis mientras yo movía mis caderas de arriba abajo como loca sin control.

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Terminé con un gritó a todo pulmón, sentía muchas manos en mi pubis y vulva, era como si no me la hubieran tocado y no quisieran que acabara la sesión sin disfrutarla.

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Fue extraño, PR pasaba su pene por mis mejillas, los demás sobaban mis senos, ombligo, pubis y vulva. Nadie me hacia una caricia para ayudarme a terminar, nadie me frotaba el clítoris para hacerme venir, sin embargo llegué a un segundo orgasmo muy rápido con otro grito, hasta me dolió la garganta.

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Me traté de incorporar y las manos de todos seguían en mi cuerpo, estaba hincada y sus manos recorrían mis nalgas, senos, pubis y vulva. Me puse de pie, seguían manoseándome pero ahora frotaban mi sexo y mi ano sin introducirme los dedos. Dos de ellos me comenzaron a mamar los pezones, la única reacción que tuve fue gritar varias veces "Yesssss".

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Se me doblaron las rodillas, me apoyé en los que me chupaban mis senos, la sensación era de locura, me vine de nuevo gritando como nunca lo había hecho y caí de rodillas en medio de ellos.

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Cada uno pasaba frente a mí tomando la parte trasera de la cabeza y presionando su pene en mi cara, se limpiaban el pene y testículos con mi cabello, no lo tomé como insulto sino como parte del erotismo que habíamos experimentado todos. Algunos seguían exprimiendo su verga y depositando las últimas gotas y chorritos en mi frente y nariz, era delicioso tenerlos para mi sola…

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Así concluyó la parte realmente erótica de la sesión con los amigos de PR.

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Mi ropa había quedado maltratada, incluso rota por la disputa que hubo entre ellos. Me trajeron la mochila del auto para ponerme la ropa de entrenamiento y regresar a casa. Me bañé sin jabón, sólo con agua para quitar el olor a semen y saliva dejando el sudor abajo, después de todo venía de entrenar y eso ayudaba a no ser descubierta.

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Ellos querían más, les dije que tenía que regresar, que si se podía después antes de volver a mi país lo volveríamos a hacer, ellos estuvieron de acuerdo.

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Había cerrado un ciclo de manera inmejorable. Se me había hecho el gusto de probar verga negra, no tan bien como podría hacerlo pero al mismo tiempo, regresaba virgen a casa. Con la mente más abierta de perder la virginidad entre los míos.

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sábado, octubre 07, 2006

Introducción a las "Piras" o Gang Bangs.


Me preguntó una lectora si he estado en lo que ella llamó un "Gang Bang".

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De esto puedo decir varias cosas; Que si le llama "gang bang" es porque probablemente nunca ha estado en uno. En español se le llama "Pira" y tiene una serie de reglas muy claras y en algunos casos inflexibles para llevarla a buen término.

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Estas reglas son necesarias porque es algo bastante delicado. Por supuesto, para que sea una "Pira" debe de haber únicamente una sola mujer y tres o más hombres. En caso de haber más mujeres, la pira se convierte en orgía. En caso de haber sólo dos hombres, se convierte en trío.

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También hay que diferenciar entre una "Pira" donde la mujer lo hace por dinero, que son relativamente comunes, y donde lo hace por gusto. Las reglas se aplican sobre todo a este último caso.

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Como ya dije es algo muy delicado y si alguno de los miembros de la pira no cumplen cabalmente con las reglas, puede degenerar en problemas serios que incluso lleguen a lo legal. Después de todo, son cuatro, cinco o más hombres con una sola mujer.

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En alguna ocasión futura, escribiré más respecto a las reglas que existen para llevar a cabo una pira formal. Según dicen los que saben, son reglas universales que varían muy poco o nada de un país a otro, después de todo, se trata de hombres y mujeres de cualquier lugar del mundo y, tienen toda una vida de existir con muy pocas modificaciones.

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Para terminar, quisiera colocar parte de un comentario escrito por Raydigon:

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"...Con tu permiso TINA, permíteme el consejo para tus lectores, hay que vivir el sexo a plenitud sin dejar de realizar sus fantasías y el verdadero deseo, pero eso sí, encuentren quien les enseñe y no frustre."

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Finalmente, aquí coloco el negativo de este fin de semana. Espero que se vea y me hagan el favor de decírmelo.



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domingo, octubre 08, 2006

Más de piras y foto

Bueno, tanto en mi correo como en los comentarios de ayer hubo interés por las piras o gang bangs.

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Una cosa que puedo decir al respecto, es que el término gang bang es anglo sajón y probablemente acuñado en los tiempos del porno, es decir, no tendrá más de 20 o 30 años, mientras que ese acto, bajo cualquier nombre se viene haciendo desde tiempos inmemoriales.

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Por lo mismo, se ha ido perfeccionando en su realización y en sus reglas. De las cuales voy a adelantar una, en el entendimiento que pronto colocaré un post enumerándolas detallándolas.

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La primer regla es que la pira debe de nacer de la mujer. Debe ser ella quien la pida. Por supuesto que el hombre puede sugerírselo y meterle la idea en la cabeza, pero a final de cuentas debe ser ella quien decidida, la pida.

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De otra manera, como dije ayer, se corre el riesgo de terminar mal, incluso con matices legales.-

Ahora si coloco el positivo de la foto de ayer. De nuevo en blanco y negro de alto contraste.

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El término "Pira" según sé, es el que usaban los antiguos y es el que usan los que han estado en una. Los que la han visto en video, la llaman gang bang.

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La foto durarà hasta la noche del domingo. Espero que se vea y me lo hagan saber.



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Actualización:

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Ya la quité

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lunes, octubre 09, 2006

Llegar a mi ciudad no fue fácil para mis hormonas…

Regresé a casa en mi ciudad, me sentía extraña, aquí la gente tiene las mismas necesidades e inquietudes que en el resto del mundo, pero se avergüenzan de ellas. Sólo con el hecho de pensar en sexo se ruborizaban, las mujeres se ríen y dicen cualquier cosa para salir del paso, el caso de los hombres es parecido.

De cualquier forma todo se hace, no sabría encontrar algo que en Estados Unidos se haga y aquí no. Pero allá lo hacen con naturalidad, conscientes de que es un derecho de los seres humanos ejercer su sexualidad, aquí en mi tierra se hacía y se sigue haciendo de manera furtiva, con sabor clandestino, rodeados de una atmósfera de ilegalidad, delito y en ocasiones pecado…

No es nada de eso, la gente vive la sensación de la incorrección, de lo indebido con sólo pensar en el sexo aun deseándolo. Culpabilidad es la palabra, les embarga la culpabilidad y la tratan de esconder a como dé lugar, algunos escuchan una voz interna que los tortura y no los deja ser felices en el sexo.

Así vi las cosas en ese momento, el choque de culturas me sorprendía y me nutria. Siempre agradecía a mis padres poder conocer otra cultura y otra manera de pensar y vivir, ya sabía que no todo tiene qué ser una verdad absoluta.

Llegada de otra cultura fue más fácil notar las diferencias, me sorprendía la crítica que hacían a las chicas por no usar maquillaje, o porque su vestuario no era abundante, por citar algunos ejemplos.

Me costo aceptar que criticaran a las chicas con fama de "cascos ligeros". No comprendía por qué atacaban a la mujer que sin engañar a nadie ejerce uno de sus derechos de nacimiento.

Entré a la preparatoria con dieciséis años cumplidos, al ver esto, me aleje de las personas que pensaban así. No me interesaba formar parte de un círculo social lleno de hipocresía, tabúes, traumas y complejos heredados por sus ancestros y/o imitados de ellos.

No me interesaba ser promiscua a pesar de la experiencia acumulada a mi edad, las cosas se presentaron como si pusieran un obsequio en mi mano. Nunca las busqué y jamás las necesite de antemano, sólo lo deseaba cuando se me presentaban o yo me lo proponía.

Llegó el verano, tiempo de vacaciones, por mis buenas calificaciones y "mi buena conducta" me premiaron con un viaje a Europa. Fue la última vez que viaje a ese continente pagando mis padres, no permití nunca más que hicieran un gasto de ese tamaño por mí. De Europa no hay nada que contar, aproveché para saludar personas que conocía, y visitar lugares a los que no había tenido oportunidad de ir antes.

Regresé y pasé los primeros meses estudiando y evitando a los chavos que me tiraban la onda, me parecían huecos e insulsos, no me llenaban en ningún aspecto, no era divertida o interesante su forma de acercarse a mí, les decía que tenía novio o que era lesbiana.

Tiempo después estando en un bar con mis amigas recurrí a un truco infalible para alejar moscones. Nos besábamos en la boca y nos acariciábamos entre nosotras, los incautos con mente estrecha como camino rural se alejaban, a veces nos criticaban o decían que los disculpáramos, que no sabían que éramos lesbianas. Ese truco y el del tampón fueron muy útiles incontables veces.

No sentía necesidad de pareja, siempre he pensado que lo peor que puedes hacer es buscar, lo mejor es esperar a que llegue a tu vida la adecuada.

Habían pasado semanas desde mi último contacto de tipo sexual, mi cuerpo pedía que le diera algo de hombre. Salía con mis amigas a los antros que llamaré "disco" para que me comprendan. Las primeras veces iba decidida sólo ver, si me sacaban a bailar, bailaría, si un hombre quería algo más, le pondría un alto.

Si hubiese algo más seria porque el chico me inspiraba, pero aquí el pero. Estaba en mi país, país latino, si dejaba llegar lejos a un chico perdería más de lo que pudiera ganar. Con seguridad me etiquetarían de puta, de chavita fácil calentona, y más calificativos indeseables que la gente usa sin saber porque.

No podía cometer el error de llegar lejos con alguien diciéndole; "Soy fulana de tal, este es mi numero celular", así que antes de aventarme con alguno que me gustara, elabore un plan bien trazado sin margen de error.

Días y hasta semanas me tarde en prepararlo, después de hacer la tarea y acostarme pensaba en mi plan, lo comenté con mis amigas y poco a poco fuimos dándole forma sin dejar de ir a la disco.

Por fin lo tuve organizado, no iría nunca a la misma disco dos veces seguidas, llegué a ir a ocho diferentes una o dos veces por semana. El viernes iba a la disco uno, el sábado a la dos, el siguiente viernes a la tres y así sucesivamente hasta llegar a la ocho, y no regresaba a la primera hasta no haber dado la vuelta completa al carrusel de antros. Era improbable que si conocías a un chico el viernes en la disco cinco, lo volvieras a encontrar al día siguiente en la seis.

Aclaro que no me gustan las discos y bares pequeños, me gustan los muy grandes donde caben miles de personas, el sonido es estruendoso y te pierdes entre la multitud con facilidad, las luces ayudan para tal efecto.

A este plan agregaba la estrategia del tampón aunque no hubiera necesidad, además nunca daba el número telefónico de mi casa y celular. Este funcionó hasta que me aburrieron las discos y las desveladas, con mi vida profesional posterior, bastó y sobró. En esos lugares abundaban chicos guapos, mis hormonas me empujaban para llegar a algo más con algunos.

La hora había llegado, en la siguiente visita a un antro si había algún chico interesante permitiría que las cosas llegaran a más, no sólo bailaría y charlaría, habría algo mas, eso sí, muy intenso…

La siguiente semana visite una disco, y como siempre pasa en la vida, todo llega…


















2 Comentarios:

  • A la/s junio 14, 2008 1:29 a. m., Blogger **Nayeli Rocio** dijo...

    Hace unas semanas te deje un comentario muy poco coherente pues aun no habia leido mucho tu blog,el cual me parece muy interesante y por lo mismo me he tomado el tiempo para leerte desde tus primeros post para asi poder dejarte un comentario mas inteligente,ya que creo que si conozco un poco mas tu historia podre hacerte una pregunta que me ha estado molestando un poco con un poco mas de confianza sin criticarte ni mucho menos,aqui la pregunta: Como es que dices que no querias perder tu virginidad cuando estabas teniendo sexo tal vez no vaginalmente pero al fin de cuentas sexo,por otras partes de tu cuerpo? a mi me enseñaron que la virginidad no es solo un imen o un pene dentro de tu vagina,si no la inocencia,la candidez y el nulo conocimiento del sexo,el cual creo que todos poseemos en la infancia,yo se que cada cabeza es un mundo y te respeto de verdad o mas bien admiro la forma en que has vivido tu vida pero no encuentro la coherencia cuando escribes que "eras virgen" cuando ya habias tenido muchos penes en tu boca y dedos en tu ano,y has tenido muchas experiencias sexuales que no se considerarian de una chica virgen y mucho menos inocente,yo como te digo no te critico ni te quiero ofender,es mas creo que yo tengo muchas de las cosas que a ti no te gustan de una persona,pero tenia esa duda la virginidad para ti es un imen y ya?me lo aclararias por favor? en fin gracias de antemano si lees mi comentario y tambien quiero decirte que me encanta leerte,he aprendido mucho de ti por este medio y he podido mejorar mi vida sexual gracias a ello,yo aun tengo tabues pero debo decir que disfruto mi sexualidad,tal vez no tenga trios ni mucho menos pero adoro darle placer oral a mi esposo,otra vez y aunque ya es repetititivo quiero aclarar que no quiero ofenderte,ni te juzgo ni nada por el estilo solo tenia esa curiosidad,Gracias y que tengas un buen fin de semana.

     
  • A la/s junio 14, 2008 2:15 a. m., Blogger Tina Marie dijo...

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    **Nayeli Rocio**:
    Hola.
    Por lo general no respondo comentarios en posts taaaan antiguos pero dado que me haces una pregunta coherente y respetuosamente,además de que das la cara, es decir, no eres anónima, no quise hacerte la grosería de dejarla pasar.
    Lo que te puedo decir, a esta altura de mi vida es que aprendí a tener criterio. Aprendí que no todo lo que te enseñan en la escuela o en la casa debemos tomarlo necesariamente como un dogma. Tu dices:
    "a mi me enseñaron que la virginidad no es solo un imen o un pene dentro de tu vagina,si no la inocencia,la candidez y el nulo conocimiento del sexo,el cual creo que todos poseemos en la infancia,"
    Respeto mucho eso. Sin embargo no tiene porque ser una verdad absoluta. Podría ser una idea equivocada, ¿No crees?
    Lo que hoy se enseña en la escuela como verdad, mañana se descubrirá que era un error. Antes se enseñaba que la tierra era plana. Y en casos más recientes, se creía que era inconveniente hablarle de sexo a los menores y que creyeran en la cigüeña. Claro que a mí eso no me tocó.
    La virginidad está en un himen, o donde quieras que esté. No lo sé. No podría filosofar al respecto, ni este es el lugar adecuado. Quise conservarme intacta durante el mayor tiempo que pude, de la misma manera que no he querido tener sexo anal hasta el momento, por razones que en su momento mencionaré en la cronología.
    Gracias por tomarte la molestia de comentar y, de verdad te digo, que personas que comentan o hacen preguntas serias, como la tuya, son bienvenidas aquí. =)
    Saluditos.

    Pd. Me parece muy bien que te guste complacer a tu pareja dándole sexo oral.



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